La Ecomarcha 2026 concluye en Xixón tras recorrer más de 800 kilómetros con un mensaje claro: «¡Incendios nunca más!»
La 16ª edición de la Ecomarcha de Ecologistas en Acción llegó este domingo a su fin en Xixón después de dos semanas de recorrido por el noroeste peninsular. Más de 200 personas participaron en esta iniciativa, que ha combinado el uso de la bicicleta con la sensibilización ambiental, recorriendo más de 800 kilómetros a través de las provincias de León, Zamora, Ourense, El Bierzo y Asturias.
Bajo el lema «¡Incendios nunca más!», la marcha ha puesto el foco en las consecuencias de los grandes incendios forestales y en la necesidad de impulsar políticas de prevención, restauración ecológica y apoyo al medio rural. Durante el recorrido, los participantes visitaron algunos de los territorios más afectados por el fuego en los últimos años, donde pudieron conocer de primera mano las experiencias de colectivos vecinales, organizaciones sociales y personas que trabajan y viven en estas zonas.
La organización denunció que los grandes incendios no pueden atribuirse únicamente a las condiciones meteorológicas o a la crisis climática, sino también al abandono de las políticas de prevención, la despoblación del medio rural y el avance de un modelo económico basado en actividades extractivas como la minería o la explotación forestal intensiva, que, según Ecologistas en Acción, encuentran nuevas oportunidades tras los incendios.
Además del componente reivindicativo, la Ecomarcha volvió a convertirse en un espacio de convivencia y aprendizaje colectivo. Personas de distintas edades y procedencias compartieron durante catorce días un modelo de organización basado en la autogestión, los cuidados y el trabajo comunitario, mientras recorrían algunos de los espacios naturales más representativos del noroeste de la península.
Con la conclusión de esta decimosexta edición, Ecologistas en Acción ha reiterado la necesidad de reforzar la prevención de incendios durante todo el año, promover la ganadería extensiva como herramienta para el mantenimiento del territorio, mejorar las condiciones laborales de los equipos de prevención y extinción, restaurar los ecosistemas afectados y avanzar en políticas eficaces frente a la crisis climática.