Antes de finales de 2026, las empresas deberán implementar planes de movilidad laboral para limitar el uso del coche

Foto archivo teletrabajo
Afectará a empresas de más de 200 trabajadores o de 100 por turnos, que deberán adaptar sus desplazamientos laborales a criterios de sostenibilidad

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha presentado el informe anual del Observatorio del Transporte y la Logística de España (OTLE), centrado en los nuevos Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo, una herramienta que busca transformar los desplazamientos laborales en todo el país.

Estos planes deberán ser diseñados y aprobados por las empresas de más de 200 trabajadores, o de 100 por turnos, antes del 31 de diciembre de 2026, en cumplimiento de la Ley de Movilidad Sostenible, con el objetivo de reducir la dependencia del vehículo privado en los trayectos diarios.

El estudio, presentado en la XIII jornada anual del OTLE, analiza la situación actual de la movilidad laboral en España, donde el coche sigue siendo el medio predominante, y propone un abanico de soluciones que van desde el teletrabajo y la flexibilidad horaria hasta la implantación de transporte colectivo, movilidad activa o electrificación de flotas.

Durante el encuentro, el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, ha subrayado el compromiso del Ministerio de acompañar a las empresas en la implantación de estos planes, mientras que la secretaria general de Movilidad Sostenible, Sara Hernández, ha destacado la oportunidad que suponen para mejorar la competitividad empresarial y la sostenibilidad del transporte laboral.

El informe también detalla que los planes deberán partir de un diagnóstico de los desplazamientos de la plantilla, incorporar la participación de los trabajadores mediante encuestas y negociarse en el marco de la negociación colectiva con sindicatos, lo que les otorga carácter vinculante.

Según los datos expuestos, los desplazamientos al trabajo representan una parte clave de la movilidad cotidiana y generan importantes impactos sociales, ambientales y económicos, desde la siniestralidad vial hasta el estrés asociado a los atascos o la pérdida de tiempo en los trayectos.