Con una vigencia anual, se prolongará hasta el 31 de mayo de 2027

Adif refuerza su Plan de Prevención de Incendios hasta 2027 ante el riesgo de incendios por altas temperaturas

Imagen de archivo de limpieza en la red ferroviaria
El dispositivo, coordinado con empresas ferroviarias y AEMET, intensifica la vigilancia, la limpieza de la vía y los sistemas de detección en más de 15.000 kilómetros de red

Adif ha reactivado su Plan de Prevención contra Incendios en la vía y sus proximidades, una estrategia anual de seguridad ferroviaria que estará vigente desde el 1 de junio de 2026 hasta el 31 de mayo de 2027. El objetivo es reforzar la protección de la infraestructura y minimizar el riesgo de incendios en una red que supera los 15.000 kilómetros en ancho estándar, ibérico y métrico.

El plan se enmarca en la estrategia global del gestor ferroviario para anticiparse a las contingencias derivadas de las altas temperaturas, la sequía y los episodios de riesgo meteorológico, especialmente durante la campaña estival, cuando se intensifican las actuaciones preventivas.

La coordinación del dispositivo recae en el Centro de Gestión de Red H24, que articula la comunicación entre las áreas de explotación ferroviaria y las empresas del sector de viajeros y mercancías que operan en la red. A ello se suma la colaboración de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que emite avisos periódicos sobre fenómenos como olas de calor, viento fuerte o tormentas eléctricas, con una predicción desglosada cada cinco kilómetros de la infraestructura ferroviaria.

Limpieza de la vía, trenes herbicida y control de vegetación

Entre las principales actuaciones del plan destacan las tareas de limpieza química y mecánica en estaciones, terminales y márgenes de la vía, destinadas a reducir la presencia de vegetación y material combustible. También se incluyen campañas específicas con trenes herbicidas y la gestión de zonas especialmente sensibles por su nivel de riesgo.

El dispositivo contempla además medidas reforzadas en los trabajos con riesgo de incendio que se desarrollan en la propia infraestructura ferroviaria, con protocolos específicos para evitar la generación de focos en las labores de mantenimiento.

Uno de los elementos clave del sistema son los detectores de “cajas calientes”, instalados en la red, que controlan de forma automática la temperatura de los ejes de los trenes. Cuando se superan los umbrales de seguridad, se activa una alerta inmediata a los centros de regulación para detener y revisar el convoy afectado.

Vigilancia reforzada y coordinación con operadores ferroviarios

El plan prevé también un refuerzo de la vigilancia en estaciones y tramos especialmente sensibles, con presencia de personal operativo en líneas de mayor riesgo y en zonas próximas a espacios naturales protegidos o áreas ambientalmente vulnerables.

Las empresas ferroviarias, por su parte, deben garantizar un control exhaustivo de los sistemas de frenado, especialmente en trenes de mercancías, así como de los motores diésel de tracción, considerados puntos críticos en la prevención de incendios.

La coordinación se extiende igualmente al ámbito de la protección civil, con una colaboración permanente entre administraciones para facilitar una respuesta rápida ante cualquier incidencia. En este sistema, el personal de conducción de los trenes desempeña un papel esencial como elemento de detección temprana de incendios en el entorno de la vía, alertando a los centros de regulación y a los servicios de emergencia cuando es necesario.