Pilar Muñoz: cuando la jubilación se convierte en una nueva aventura entre cuentos, pingüinos y sueños infantiles
Hay quienes entienden la jubilación como el final de una etapa, y hay quienes la convierten en el comienzo de otra en la que los sueños se siguen haciendo realidad
Pilar Muñoz: cuando la jubilación se convierte en una nueva aventura entre cuentos, pingüinos y sueños infantiles
Tras 35 años dedicada a la enseñanza, esta maestra cercana, amable y profundamente comprometida con la educación ha encontrado en la escritura una nueva forma de seguir enseñando, imaginando y acompañando a los niños. Lo hace desde la tranquilidad de una jubilación activa que poco tiene que ver con quedarse en casa viendo pasar los días.
Sus herramientas ya no son las programaciones escolares, las reuniones pedagógicas o los proyectos educativos que durante décadas marcaron su vida profesional. Ahora son los cuentos, los personajes entrañables y la imaginación los que ocupan gran parte de su tiempo.
Y todo comenzó casi por casualidad. Pilar Muñoz nos lo cuenta en su casa de Villaralbo, aunque es nacida en Salamanca y siempre hay referencias a su tierra natal, Pilar es madre de Perico y Julio y esposa de Pedro, el guardián y fiel escudero también jubilado y que la acompaña en el camino de vida marcado ahora por cuentos y verano, por descanso y envejecimiento activo y proactivo.
Una limpieza de ordenador que cambió muchas cosas
Cuando se jubiló decidió hacer algo que muchos posponen durante años: ordenar el ordenador y eliminar archivos acumulados durante décadas de docencia.
Entre proyectos de bibliotecas escolares, programaciones y documentos educativos aparecieron dos cuentos que había escrito durante la pandemia para sus alumnos.
Aquellos relatos nacieron en uno de los momentos más difíciles que recuerda la educación reciente.
Con los colegios cerrados y los niños confinados en sus casas, Pilar decidió crear una historia protagonizada por unos simpáticos pingüinos. Pensó en cada uno de sus alumnos, en quién interpretaría a cada personaje y en cómo mantener viva la ilusión de un final de curso diferente.
El resultado fue un cuento colectivo que los niños grabaron desde sus casas y que terminó convirtiéndose en una especie de festival virtual cuando el mundo parecía haberse detenido.
Lo que entonces fue una solución educativa improvisada terminó siendo el germen de algo mucho más grande.
Los pingüinos que llegaron para quedarse
Aquellos primeros cuentos permanecieron olvidados durante años. Hasta que la jubilación los rescató. Pilar volvió a leerlos, empezó a darles forma, escribió nuevas historias y descubrió que todavía tenía muchas cosas que contar.
Hoy ya suma más de una docena de relatos protagonizados por una peculiar comunidad de pingüinos que viven en un edificio donde todos son vecinos, amigos y compañeros.
Historias sencillas, llenas de humor, compañerismo y valores humanos.
Historias que recuerdan a la sociedad que a Pilar le gustaría seguir viendo: personas que se ayudan, que comparten momentos y que entienden la convivencia como una oportunidad para crecer juntos.
Su primer libro publicado, "Las Vacaciones", ha sido el punto de partida de una colección que seguirá creciendo en las próximas semanas con la llegada de nuevos títulos.
Entre ellos destaca "El Mago", una nueva aventura donde la magia, el misterio y las sorpresas vuelven a encontrarse con esos entrañables personajes que ya forman parte de su universo literario.
Una maestra que sigue enseñando
Aunque ya no pisa diariamente las aulas, Pilar continúa sintiéndose maestra.
Por eso sus presentaciones no están pensadas para grandes auditorios ni para actos multitudinarios. Prefiere sentarse con los niños.Hablar con ellos. Escucharlos. Contarles historias. Recuperar algo que considera fundamental y que, en cierta medida, se ha ido perdiendo con el paso de los años: el arte de contar cuentos.
Porque antes de que existieran las pantallas, los cuentos llegaban a través de la voz de una madre, una abuela o un maestro. Y Pilar sigue creyendo en esa magia.
La de un niño escuchando una historia mientras su imaginación hace el resto.
Quizá por eso ha llevado sus cuentos a bibliotecas, colegios y actividades infantiles de diferentes localidades de Castilla y León. Paradójicamente, como tantas veces ocurre, ha encontrado más oportunidades fuera de Zamora que dentro de la propia capital.
De los libros a Spotify
Pero si algo demuestra que la edad no está reñida con la innovación es la siguiente aventura de Pilar. Además de escribir, también ha dado el salto al mundo digital.
Sus relatos pueden escucharse en Spotify a través del canal "Cuentos de Pilar", donde varios de sus personajes cobran vida en formato podcast.
Pequeñas historias de apenas unos minutos que permiten a niños y familias disfrutar de sus relatos en cualquier lugar. Una iniciativa que sorprende incluso a quienes la conocen desde hace años.
Porque detrás de esa maestra jubilada se esconde una autora que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a la esencia de siempre: contar buenas historias.
El mejor ejemplo de jubilación activa
En una sociedad que muchas veces asocia la jubilación con el retiro definitivo, Pilar Muñoz representa justo lo contrario. Representa la experiencia que sigue creando.
La ilusión que no desaparece. La capacidad de reinventarse cuando termina una etapa profesional y tras 35 años formando generaciones de alumnos, ahora continúa sembrando imaginación entre los más pequeños. Pilar ya no corrige exámenes, no prepara clases, no organiza excursiones escolares.
Pero sigue haciendo algo que lleva toda una vida haciendo. Educar.
Solo que ahora lo hace a través de pingüinos, magos, jirafas, podcasts y cuentos capaces de recordar a niños y mayores que la imaginación sigue siendo uno de los mejores lugares donde vivir.
Y eso, después de toda una vida dedicada a la enseñanza, quizá sea la más hermosa de las lecciones.
Esperamos en breve su próximo cuento, pero como se dice ahora no podemos hacer "spoiler" pero lo contaremos en cuanto esté en la calle.