El rugido de la adrenalina: el freestyle y el stunt volvieron a conquistar Motos Sanabria ante más de 3.000 espectadores

Freestyle
Si hay una actividad que consigue detener por completo la vida en la XXXII Concentración Internacional Motos Sanabria esa es, sin duda, el espectáculo de stunt y freestyle. Durante todo el fin de semana, la avenida principal de El Puente de Sanabria volvió a convertirse en un auténtico estadio al aire libre donde más de 3.000 personas abarrotaron la zona de exhibición para contemplar una de las grandes atracciones del programa.

La organización apostó un año más por combinar dos disciplinas diferentes, pero igual de espectaculares.

Por un lado, el portugués Paulo Martinho, referencia internacional del stunt, ofreció tres exhibiciones repartidas durante el viernes y el sábado en la concentración, demostrando un absoluto dominio de la motocicleta. Caballitos imposibles, equilibrios al límite, giros sobre la rueda trasera, derrapajes perfectamente controlados y maniobras de precisión arrancaron continuos aplausos de un público entregado desde el primer minuto.

Cada pase fue diferente. Martinho supo conectar con los asistentes mezclando técnica, riesgo y espectáculo, acercándose constantemente al público y haciendo partícipes a los espectadores de una actuación que convirtió el asfalto sanabrés en su particular escenario.

El sábado también hubo aperitivo y espectáculo gratuito que tuvo su plato fuerte el domingo como despedida y que le vino muy bien y fue vistoso. Freestyle motocross, una disciplina en la que la gravedad parece dejar de existir. Los pilotos Diogo Ribeiro (Portugal), Greg Rowbottom (Reino Unido), Ricardo Santos (Portugal) y Abraham Parra (España) protagonizaron dos intensos pases que pusieron el broche de oro a la concentración.

Con una sincronización impecable, los cuatro especialistas fueron encadenando saltos de gran altura, figuras imposibles y maniobras de enorme dificultad técnica que mantuvieron al público con la mirada fija en la rampa durante toda la exhibición. Cada vuelo sobre las motocicletas era recibido con un silencio expectante antes de estallar en una ovación cuando las ruedas volvían a tocar el suelo.

El espectáculo volvió a demostrar por qué el freestyle se ha convertido en uno de los momentos más esperados de Motos Sanabria. No solo por la calidad de unos pilotos que forman parte del circuito internacional, sino por la cercanía que ofrece este escenario, donde los asistentes pueden disfrutar de las acrobacias a escasos metros de la pista, sintiendo el sonido de los motores, el olor a gasolina y la emoción de cada salto.

Durante los tres días de concentración, la zona de exhibición registró un lleno absoluto. Familias, aficionados al motociclismo y numerosos visitantes ocuparon cada rincón de la avenida principal de El Puente de Sanabria para presenciar un espectáculo que ya forma parte de la identidad del evento y que año tras año sigue creciendo en calidad y expectación.

El stunt de Paulo Martinho y el freestyle de Diogo Ribeiro, Greg Rowbottom, Ricardo Santos y Abraham Parra volvieron a convertirse en uno de los grandes reclamos de la concentración, demostrando que Motos Sanabria no solo es turismo, rutas o convivencia, sino también un escaparate del motociclismo más espectacular.

Las imágenes hablan por sí solas. Rostros de asombro, teléfonos móviles grabando cada maniobra, aplausos continuos y miles de personas compartiendo la misma emoción confirman que el espectáculo sobre dos ruedas sigue siendo una de las grandes señas de identidad de una concentración que, treinta y dos años después de su nacimiento, continúa sorprendiendo y creciendo edición tras edición.