Regresar para ganar: Iván Cordero vuelve a la competición y conquista Talavera como si nunca se hubiera marchado
El piloto de Villaralbo se impone en el VIII Campeonato de España de Autocross disputado en Cerro Negro tras tiempo alejado de la competición y deja claro que sigue siendo uno de los grandes nombres del motor zamorano.
Hay victorias que valen un trofeo y otras que valen una declaración de intenciones. La conseguida este fin de semana por el zamorano Iván Cordero en el Circuito Cerro Negro de Talavera de la Reina pertenece a la segunda categoría.Tras varios años alejado de la competición, el piloto de Villaralbo regresó a uno de los escenarios que mejor conoce para comprobar sensaciones, probar el coche y empezar a preparar el futuro. Lo que nadie imaginaba es que acabaría subiéndose a lo más alto del podio y demostrando que el talento sigue intacto.
El VIII Campeonato de España de Autocross (CEAX), celebrado entre los días 12 y 14 de junio en Talavera de la Reina, fue el escenario perfecto para un regreso soñado. Iván llegaba sin la presión de los resultados y con el único objetivo de verificar que todo funcionaba correctamente después de tanto tiempo en el dique seco.
Sin embargo, desde los primeros entrenamientos dejó claro que seguía teniendo velocidad para pelear con los mejores.
La progresión durante el fin de semana fue constante. El sábado firmó la segunda posición en la clasificatoria. Posteriormente consiguió la victoria en la primera semifinal y un segundo puesto en la segunda. Ya en la jornada dominical volvió a ser segundo en la tercera semifinal, resultados que le permitieron afrontar la gran final desde una posición privilegiada.
Y allí no perdonó.
Iván Cordero cruzó la meta en primera posición, imponiéndose a rivales de enorme nivel como Julio Sotelo y Joan Salic, firmando una victoria de enorme mérito que sorprendió incluso al propio piloto.
"He tenido sensaciones muy buenas. El coche iba mejor de lo que esperaba porque al estar parado tanto tiempo siempre suele fallar algo, algún rodamiento, el cambio o que se caliente el coche. Pero ha salido todo perfecto", explicaba tras la carrera.
Las palabras reflejan la prudencia con la que afrontaba este regreso. No era una vuelta para ganar. Era una vuelta para probar. Pero cuando un piloto lleva la competición en la sangre, la ambición acaba apareciendo sola.
El resultado tiene además un valor especial porque confirma que tanto el piloto como la máquina están preparados para volver a luchar por objetivos mayores. Después de varios años sin competir, llegar y vencer en una prueba del Campeonato de España no es algo habitual. Requiere calidad, experiencia y una capacidad de adaptación que solo poseen los grandes competidores.
En Villaralbo y en toda la provincia la noticia ha sido recibida con enorme satisfacción. Zamora vuelve a tener un representante de primer nivel en una disciplina espectacular que exige reflejos, valentía y una preparación técnica impecable.
La victoria de Talavera supone mucho más que un triunfo puntual. Es el reencuentro de Iván Cordero con la competición. Es la confirmación de que el fuego sigue encendido. Y es también una advertencia para sus rivales.
Porque si este fin de semana era únicamente una prueba de cara al futuro, el mensaje ha quedado claro: Iván ha vuelto.
Y ha vuelto ganando.
La bandera de Zamora ondeó de nuevo en lo más alto del podio gracias a un piloto que, tras años de ausencia, llegó, compitió y venció. Como si nunca se hubiera bajado del coche.