Los moteros zamoranos, en pie de guerra: la nueva normativa obligará a llevar guantes y endurece las sanciones
Los miles de motoristas que recorren cada fin de semana las carreteras de Sanabria, Aliste, Sayago, Carballeda o Los Arribes tendrán que adaptarse a una nueva realidad. El Gobierno ha aprobado la reforma del Reglamento General de Circulación y una de las medidas que más polémica está generando es la obligatoriedad de utilizar guantes de protección para conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores en vías interurbanas, además del uso de calzado cerrado en cualquier tipo de vía.
La norma, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, contempla sanciones de hasta 200 euros para quienes incumplan estas obligaciones.
Sin embargo, la medida no ha sido bien recibida por parte del colectivo motorista. Desde la Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas (IMU) consideran que la reforma pone más énfasis en aumentar las sanciones que en atacar las verdaderas causas de los accidentes mortales.
Zamora, tierra de motos
La polémica no es menor en una provincia donde la cultura motera está profundamente arraigada. Concentraciones como la de Motos Sanabria, considerada una de las más importantes del noroeste peninsular, reúnen cada año a miles de aficionados llegados de toda España y Portugal.
Las carreteras zamoranas son además uno de los destinos favoritos para los amantes de las dos ruedas. Los puertos sanabreses, las curvas de la Sierra de la Culebra, las rutas por Sayago o los recorridos junto al Duero convierten la provincia en un auténtico paraíso para el mototurismo.
Muchos motoristas reconocen que habitualmente ya utilizan guantes por seguridad, pero consideran excesivo convertir su uso en una obligación sancionable.
El debate: seguridad o afán recaudatorio
Desde el sector crítico se insiste en que las manos son una de las partes del cuerpo más expuestas en cualquier caída, pero recuerdan que existen problemas mucho más graves que siguen sin resolverse.
Los representantes de los motoristas señalan especialmente la situación de muchos guardarraíles, la falta de mantenimiento de determinadas carreteras y la ausencia de sistemas de protección específicos para motociclistas como factores que continúan provocando lesiones muy graves y fallecimientos.
No es un debate menor. Según los datos de la DGT, los motoristas siguen siendo uno de los colectivos más vulnerables de la carretera y representan un porcentaje de víctimas mortales muy superior al peso real que tienen dentro del parque móvil español.
Más cambios para las motos
La reforma no se limita únicamente a los guantes.
Entre las novedades también figura la obligación de utilizar calzado cerrado en cualquier vía, la exigencia de cascos homologados para ciclomotores y la posibilidad de circular por el arcén derecho en situaciones de retención, siempre que el tramo esté señalizado y no se superen los 30 kilómetros por hora.
Además, los repartidores profesionales que trabajen sobre motocicletas deberán llevar chaleco reflectante durante su actividad laboral.
¿Qué ocurrirá en Zamora?
La pregunta que muchos se hacen es sencilla: ¿servirá esta medida para salvar vidas?
Mientras la DGT defiende que el uso de equipamiento de protección reduce las lesiones en caso de accidente, una parte importante del colectivo motorista reclama que las administraciones empiecen por mejorar el estado de muchas carreteras secundarias.
Y ahí Zamora tiene mucho que decir. Desde tramos con firme deteriorado hasta señalización envejecida o guardarraíles sin protección específica, son numerosas las reivindicaciones históricas de los clubes moteros de la provincia.
La nueva normativa llegará en apenas unos meses. Lo que está claro es que, a partir de octubre, salir en moto por las carreteras zamoranas sin guantes ya no será una cuestión de elección personal: será motivo de sanción.