La Vuelta a España Movimiento Ultreya llegará a Sanabria para unir vino, solidaridad y esperanza frente a los incendios
La provincia de Zamora volverá a convertirse este verano en protagonista de una de las iniciativas solidarias más singulares del panorama nacional.
El próximo 6 de julio, la 7ª Vuelta a España Movimiento Ultreya RVE Fénix llegará al corazón del Lago de Sanabria tras completar una exigente etapa de 223 kilómetros entre Medina del Campo y San Martín de Castañeda.
No será una etapa cualquiera. La llegada a uno de los lugares más emblemáticos de Zamora servirá para unir deporte, solidaridad, promoción turística y reivindicación del medio rural en una expedición que nació durante los días más difíciles de la pandemia y que desde entonces no ha dejado de crecer.
El Movimiento Ultreya surgió en 2020 con una filosofía sencilla pero poderosa: recorrer los pueblos de la España rural para contar sus historias, dar visibilidad a sus problemas y demostrar que detrás de cada localidad existen personas que luchan cada día contra el olvido y la despoblación.
Año tras año, los integrantes de la expedición han convertido la bicicleta en una herramienta de promoción territorial. En cada parada descubren la historia local, las tradiciones, la gastronomía y el patrimonio cultural de los pueblos visitados. Además, realizan una aportación económica solidaria a asociaciones locales que trabajan por mantener vivos sus municipios.
En esta séptima edición, bautizada como RVE Fénix y patrocinada por La Rioja, la organización ha querido establecer un nexo simbólico entre dos realidades profundamente ligadas al territorio: las rutas del vino y las zonas castigadas por los grandes incendios forestales.
La idea es sencilla y cargada de significado: llevar vida donde hubo fuego. Construir esperanza donde las llamas dejaron cicatrices. Unir la riqueza de las bodegas y los viñedos españoles con aquellos pueblos que han sufrido algunos de los incendios más devastadores de los últimos años.
La etapa zamorana partirá desde la Ruta del Vino de Rueda y atravesará algunos de los territorios más representativos de la provincia. Los ciclistas pasarán por Toro, Villafáfila, Tábara y diferentes localidades sanabresas antes de afrontar el ascenso final hasta San Martín de Castañeda.
El recorrido culminará junto al Lago de Sanabria, el mayor lago glaciar de la Península Ibérica, en un entorno natural que representa como pocos la riqueza ambiental de Zamora. La llegada está prevista en torno a las 18:30 horas tras superar casi 2.000 metros de desnivel acumulado.
Al frente de la etapa estará Pablo Montesco, embajador de una jornada que pondrá a prueba tanto la resistencia física como el espíritu colectivo de los participantes. Su figura simboliza precisamente uno de los valores fundamentales del Movimiento Ultreya: avanzar juntos, entendiendo que ningún proyecto tiene sentido si no sirve para ayudar a otros.
En San Martín de Castañeda, la expedición entregará un cheque solidario a la Asociación de Vecinos de San Martín, una entidad que desarrolla actividades de conservación de las tradiciones locales y promueve iniciativas destinadas a mantener viva la actividad social y cultural del pueblo.
La elección de Sanabria como final de etapa tampoco es casual. La comarca conoce bien el significado de la resiliencia. Los incendios forestales sufridos en los últimos años dejaron una profunda huella en numerosos municipios de la zona y en gran parte del noroeste zamorano. Por ello, la llegada de Ultreya adquiere un valor especial, convirtiéndose en un mensaje de apoyo a quienes siguen trabajando para recuperar y fortalecer sus territorios.
Durante unas horas, deporte, naturaleza, patrimonio, solidaridad y compromiso con el medio rural se darán la mano en uno de los rincones más bellos de Castilla y León. Una nueva oportunidad para demostrar que la España rural no solo resiste, sino que sigue teniendo mucho que enseñar al resto del país.
Porque cada pedalada de Ultreya no mide únicamente kilómetros. También mide historias, esfuerzo, memoria y futuro.