Decálogo de turismo rural: así quieren proteger los pueblos españoles

Presidentes autonómicos de la Red de Turismo Rural en Fitur
Población local, vivienda y regulación, ejes clave para asegurar el futuro del medio rural en España según la Red Española de Turismo Rural (REDTUR), que presentó sus propuestas en Fitur

La Red Española de Turismo Rural (REDTUR) presentó en FITUR 2026 su Decálogo por un Turismo Rural Sostenible, un documento que coloca a la población local, el acceso a la vivienda y la regulación turística como pilares fundamentales para asegurar el futuro del medio rural en España.

Durante la presentación, la red subrayó que el turismo rural solo tiene sentido en territorios habitados, defendiendo un modelo que pone a las personas en el centro de la actividad turística para combatir la despoblación, garantizar la cohesión territorial y preservar la identidad de los pueblos.

El decálogo plantea que el turismo rural debe ser una herramienta estratégica de política pública, vinculada a vivienda, empleo, ordenación del territorio, sostenibilidad ambiental y retos demográficos. REDTUR alertó sobre los riesgos de un crecimiento turístico desordenado, que puede provocar falta de vivienda, turistificación y pérdida de calidad de vida en pequeños municipios.

La red apuesta por un turismo regulado, profesional y de calidad, compatible con la vida de los pueblos y respetuoso con el paisaje, la biodiversidad y el patrimonio cultural.

Representantes de REDTUR en Fitur

Voces del territorio

Luis Chico, de la Asociación de Empresarios de Turismo Rural de Castilla y León, destacó que “el turismo rural es una de las pocas actividades capaces de generar empleo y fijar población, pero solo funciona si se protege la vivienda y se evita que los pueblos se conviertan en escenarios turísticos sin vecinos”.

Francisco Parra, de Turismo Verde de Huesca, insistió en la necesidad de regulación: “Los territorios rurales no pueden asumir los mismos modelos turísticos que los destinos masificados; necesitamos crecimiento ordenado, respeto al entorno y políticas adaptadas a la realidad rural”.

Jaime García, de la Asociación ARCA de Asturias, resaltó la dimensión cultural y social: “Defender el turismo rural es defender nuestras tradiciones, el paisaje y la forma de vida de los pueblos; sin comunidades vivas no hay experiencia turística auténtica”.