Las Aceñas de Cabañales se convirtieron hoy en un poblado vivo para viajar a un tiempo decisivo de la historia zamorana: el comprendido entre la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media. Tras la buena acogida del pasado año en Valorio, la actividad regresó con el objetivo de difundir el conocimiento de un periodo “a menudo en segundo plano en los programas educativos”, pero esencial para entender la evolución de los territorios que hoy conforman la provincia.
La Asociación Zamora Protohistórica, con años de trabajo arqueológico en yacimientos como El Castillón (Santa Eulalia), Rabanales y Tábara, articuló una propuesta didáctica que combinó base científica y participación del público para explicar cómo vivían las comunidades que habitaron la zona hace siglos.
Una jornada educativa y lúdica
El programa se desarrolló de 12:00 a 21:00 horas, con pausa al mediodía, e incluyó charlas divulgativas, recreaciones con vestimenta de época y una batería de talleres para todas las edades. Quienes se acercaron pudieron manipular objetos y conocer de primera mano aspectos de la vida cotidiana: alimentación y caza, agricultura, herrería o alfarería, entre otros oficios y saberes.
Desde la organización subrayaron la importancia de aprender de forma participativa, “viviendo en primera persona la historia de Zamora” para comprender el origen de tradiciones, paisajes y estructuras sociales que aún perviven.
Memoria y compromiso
La edición de este año tuvo además un componente emocional: Red Cultural rindió homenaje a un compañero fallecido recientemente en los incendios. La entidad decidió mantener y reforzar la cita como espacio de encuentro, memoria y transmisión cultural, reivindicando el papel de la divulgación como herramienta de cohesión social.
Un escenario con historia
La elección de las Aceñas de Cabañales —un enclave natural y próximo al casco urbano— facilitó la afluencia de vecinos y visitantes y aportó un marco histórico idóneo para la reconstrucción. El entorno, convertido en aula abierta, permitió acercar la arqueología y la historia pública a familias y curiosos, reforzando el mensaje central de la jornada: conocer el pasado para entender el presente de Zamora.