VÍDEO | Ceramistas y alfareros vuelven a llenar Zamora
El característico sonido de los tradicionales silbatos de barro, conocidos popularmente como “pajaritos”, vuelve a escucharse en la plaza de Viriato, una nueva edición de la Feria de la Cerámica y Alfarería de Zamora, uno de los eventos más emblemáticos de las fiestas de San Pedro.
El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha destacado durante el acto la consolidación de una cita que supera ya el medio siglo de historia y que constituye “un referente cultural, comercial y festivo” para la ciudad. Guarido tuvo además un recuerdo especial para Emilio Ramos, impulsor e ideólogo de la feria, cuya labor fue clave para su creación y desarrollo.
La edición de este año reúne 28 puestos de cerámica tradicional, 35 expositores en la zona de cerámica artística de la plaza Claudio Moyano y dos espacios dedicados a la alfarería antigua. El alcalde subrayó que mantener una feria de estas características “no es fácil”, pero valoró que siga creciendo gracias a la implicación de los artesanos y al apoyo institucional.
Entre las novedades de esta edición figuran dos talleres especiales: uno dedicado al reconocido ceramista José Luis Coomonte, con la elaboración de un mural en la plaza de Viriato, y otro centrado en la técnica japonesa del racú, una modalidad de cocción cerámica muy apreciada por los artistas del sector.
Por su parte, el director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García, calificó la feria como “absolutamente emblemática” y aseguró que se trata de una de las actividades más destacadas de las fiestas de San Pedro, junto con la tradicional Feria del Ajo. García resaltó que la continuidad de esta cita aporta prestigio a Zamora y la convierte en un referente nacional dentro del mundo de la cerámica y la alfarería.
El concejal de Fiestas, David Gago, detalló algunas de las mejoras incorporadas este año. Entre ellas destacan la renovación completa de la iluminación del recinto, con la instalación de nuevas guirnaldas de estilo ferial, y el entoldado de las zonas más expuestas al sol en la plaza de Viriato para facilitar el trabajo de ceramistas y alfareros.
Gago también puso en valor la excelente salud de la feria. Según explicó, no solo se ha mantenido el número de participantes, sino que se ha incrementado significativamente la lista de reservas. En el caso de la cerámica, la demanda superó la veintena de solicitudes, mientras que en alfarería se registraron cinco reservas, una cifra poco habitual que demuestra el interés creciente por participar en el certamen.
La Feria de la Cerámica y Alfarería permanecerá abierta durante las fiestas de San Pedro, consolidándose un año más como uno de los grandes escaparates de la artesanía tradicional española y como un atractivo cultural imprescindible del calendario festivo zamorano.