La DO Tierra del Vino reivindica el potencial de sus pueblos y bodegas en una gran muestra de enoturismo y tradición en Zamora
La Denominación de Origen Tierra del Vino de Zamora volvió a convertirse este jueves en el mejor escaparate de la riqueza vitivinícola, gastronómica y cultural de la provincia con una gran muestra celebrada en las Aceñas de Cabañales. Una cita que reunió a bodegas, ayuntamientos, empresas y vecinos para reivindicar el enorme potencial turístico de un territorio que encuentra en el vino una de sus principales señas de identidad.
El acto contó con el patrocinio de la Diputación de Zamora, el Ayuntamiento de Zamora y los ayuntamientos que forman parte del territorio de la DO Tierra del Vino, un respaldo institucional que pone de manifiesto la importancia que el enoturismo ha adquirido como herramienta para dinamizar la economía rural, fijar población y promocionar los recursos de la provincia.
La organización corrió a cargo de la Denominación de Origen Tierra del Vino de Zamora, con la implicación de su presidente, su gerente y de Eva Gamazo, quienes coordinaron una jornada concebida para acercar al público la diversidad de municipios, bodegas y experiencias que ofrece esta denominación.
La programación estuvo marcada por un ambiente festivo que arrancó con un vistoso desfile de gigantes y cabezudos, protagonizado por las agrupaciones de Villaralbo, Casaseca de Campeán, Entrala y El Perdigón, que llenaron de música, color y tradición el entorno de las Aceñas, recordando que la cultura popular también forma parte del patrimonio que define a la Tierra del Vino.
Durante la presentación se recordó que la Ruta del Vino de Zamora integra actualmente 56 municipios, 46 zamoranos y 10 salmantinos, consolidándose como uno de los proyectos de cooperación territorial más importantes del oeste de Castilla y León. En esta edición participaron dieciséis socios de la ruta, mostrando al visitante la riqueza de sus pueblos, su patrimonio histórico, sus bodegas, su gastronomía y sus recursos turísticos.
Los responsables de la ruta incidieron en que el vino es mucho más que un producto gastronómico. Es el hilo conductor que permite al visitante descubrir iglesias, paisajes, tradiciones, fiestas populares, alojamientos rurales, restaurantes y bodegas familiares que convierten cada visita en una experiencia única.
Otro de los aspectos destacados fue el modelo de colaboración existente entre la capital y el medio rural. Zamora capital forma parte de la Ruta del Vino, circunstancia poco habitual en otras denominaciones, lo que facilita un trabajo conjunto para promocionar todo el territorio y aprovechar sinergias entre administraciones públicas, empresas y sector turístico.
Además, las recientemente rehabilitadas Aceñas de Cabañales están llamadas a convertirse en un referente gastronómico de la provincia, un espacio donde los productos agroalimentarios zamoranos y los vinos de la DO Tierra del Vino tendrán un protagonismo permanente dentro de la estrategia de promoción turística impulsada por las administraciones.
La jornada volvió a poner de manifiesto que la DO Tierra del Vino de Zamora es mucho más que una denominación de origen. Es un territorio vivo formado por decenas de pueblos que conservan la esencia del mundo rural, por bodegas que mantienen viva una tradición centenaria y por personas que trabajan cada día para convertir el vino en un auténtico embajador de Zamora.
Con el respaldo de las instituciones y la implicación de sus municipios, la Denominación de Origen Tierra del Vino de Zamora continúa consolidándose como uno de los grandes motores de promoción turística de la provincia, demostrando que el futuro del medio rural también pasa por unir patrimonio, cultura, gastronomía y vino bajo una misma marca de calidad.