Visores térmicos y más control de la fauna, las nuevas medidas de la Castilla y León para reforzar la sanidad animal

Reunión con las OPAS
La Junta traslada al sector agrario nuevas medidas para combatir la tuberculosis bovina, la peste porcina africana, la enfermedad de Newcastle y la gripe aviar.

El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha mantenido este viernes una reunión con las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, Alianza UPA-COAG y UCCL para analizar la situación de la sanidad animal en Castilla y León y compartir las principales actuaciones que la Junta está impulsando para hacer frente a las enfermedades que afectan a la cabaña ganadera.

Durante el encuentro, el consejero reiteró su compromiso de contar con el sector en la toma de decisiones, invitando a las organizaciones agrarias a trasladar sus propuestas tanto en materia de sanidad animal como en el resto de asuntos que afectan al campo de Castilla y León.

La reunión sirvió para revisar la evolución de las principales enfermedades que afectan a las explotaciones ganaderas, entre ellas la tuberculosis bovina, la peste porcina africana, la enfermedad de Newcastle y la influenza aviar. En este contexto, Pino puso el foco en el papel que desempeña la fauna silvestre como uno de los principales factores que dificultan el control de estas patologías.

El consejero explicó que especies como el jabalí, el ciervo o el tejón actúan como reservorios y transmisores de enfermedades como la tuberculosis bovina, mientras que el jabalí representa además la principal amenaza para la posible entrada y propagación de la peste porcina africana. En el caso de la influenza aviar, el riesgo está vinculado a las aves silvestres.

Ante este escenario, defendió la necesidad de abordar la sanidad animal desde una perspectiva integral que combine las actuaciones veterinarias con un mayor control de las poblaciones de fauna salvaje. Además, recordó que la elevada presencia de estos animales también provoca accidentes de tráfico y ocasiona importantes daños en las explotaciones agrícolas, por lo que insistió en la necesidad de adoptar medidas que permitan una gestión más eficaz. "Primaremos la seguridad de las personas por encima de todo", aseguró.

Entre las novedades anunciadas destaca la modificación del sistema de precinto digital para la actividad cinegética, que pasará a ser voluntario con el objetivo de reducir la carga burocrática y evitar los problemas derivados de la brecha digital entre los cazadores.

Asimismo, la Junta autorizará el uso de visores térmicos nocturnos en la caza mayor, una medida que amplía las posibilidades de control de la fauna silvestre. Además de mantenerse la autorización para la caza nocturna del jabalí, el resto de especies de caza mayor podrán abatirse una hora antes del amanecer y una hora después de la puesta de sol.

Según explicó Pino, esta iniciativa responde a una demanda histórica de los sectores agrario y cinegético y permitirá mejorar el control de las poblaciones de animales salvajes, reforzar la prevención de enfermedades, disminuir los daños en la agricultura y aumentar la seguridad en las carreteras.

Durante la reunión también se abordó la situación de la enfermedad de Newcastle, sobre la que el consejero aseguró que la Junta mantiene una intensa actividad de coordinación con el sector avícola y con la Administración General del Estado. En este sentido, los Servicios Veterinarios Oficiales celebran reuniones diarias con los representantes del sector para realizar un seguimiento permanente de la evolución de la enfermedad y coordinar actuaciones que, según destacó, van más allá de las recomendaciones establecidas por la Unión Europea.

La Consejería ha trasladado además la importancia de vacunar a toda la cabaña ganadera susceptible y de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones como herramientas esenciales para evitar la propagación de la enfermedad y mejorar el estatus sanitario del ganado.