Nuevos hallazgos en Numancia revelan un asentamiento anterior a la ciudad celtibérica

Resultados excavaciones yacimiento de Numancia 2026
La última campaña arqueológica impulsada por la Junta documenta restos prehistóricos, nuevas estructuras celtibéricas y evidencias de actividad metalúrgica en época romana.

El yacimiento de Numancia continúa desvelando nuevos capítulos de su historia. La Junta de Castilla y León ha presentado los resultados de la última campaña de excavaciones arqueológicas, una intervención que ha permitido documentar restos de una ocupación prehistórica anterior a la ciudad celtibérica, además de aportar nuevos datos sobre la evolución del asentamiento desde la Edad del Hierro hasta la época romana.

La campaña ha estado dirigida por la profesora de la Universidad Complutense de Madrid, Raquel Liceras, junto a los arqueólogos Sergio Quintero, Carlos Tabernero y Juan Pedro Benito, especialistas con una amplia trayectoria investigadora en Numancia. Los trabajos también han contado con la colaboración de profesionales y voluntarios especializados en arqueología soriana.

Las excavaciones se han desarrollado en uno de los sectores con mayor riqueza estratigráfica del yacimiento, un área que ya había sido investigada entre 1998 y 2000 y que resulta clave para comprender la sucesión de las distintas fases de ocupación de la ciudad.

Uno de los descubrimientos más relevantes ha sido la identificación de una ocupación prehistórica que podría corresponder al origen del posterior asentamiento celtibérico. Entre los materiales recuperados destacan cerámicas elaboradas a mano y una posible fosa perteneciente a una empalizada, elementos que sitúan este enclave entre el Bronce Final y la Primera Edad del Hierro, un periodo todavía poco conocido en el Alto Duero.

Sobre estos niveles más antiguos, los arqueólogos han documentado una muralla celtibérica y una unidad doméstica formada por varias estancias, lo que ha permitido estudiar con mayor detalle la organización de las viviendas y las técnicas constructivas empleadas por los habitantes de la ciudad prerromana.

La intervención también ha sacado a la luz una estancia que permanecía sellada bajo un importante derrumbe de adobes, donde se han recuperado cerámicas pintadas en un notable estado de conservación, aportando nueva información sobre la vida cotidiana en la antigua Numancia.

Los trabajos han permitido además identificar una nueva fase correspondiente a la ocupación romana imperial, iniciada a partir del siglo I después de Cristo. En este nivel se ha localizado un espacio dedicado al trabajo artesanal del bronce, donde aparecieron restos metálicos y pequeñas gotas de fundición que evidencian la existencia de actividades metalúrgicas en el yacimiento.

Toda la excavación ha sido registrada mediante tecnologías digitales de alta precisión, incluyendo fotogrametría terrestre y aérea con drones, así como levantamientos topográficos mediante GPS diferencial. Estas herramientas permitirán generar modelos tridimensionales que facilitarán tanto la investigación científica como la conservación del enclave.

Concluidos los trabajos de campo, el proyecto entra ahora en una nueva fase de laboratorio en la que se procederá a la limpieza, clasificación, estudio y digitalización de todos los materiales recuperados. Además, se realizarán dataciones mediante carbono 14, análisis arqueobiológicos y estudios sobre los materiales constructivos con el objetivo de reconstruir con mayor precisión la historia, la arquitectura y la forma de vida de quienes habitaron Numancia a lo largo de los siglos.