Mañueco anuncia acciones judiciales por el incendio de Burgohondo y un plan para recuperar la zona
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado que el Ejecutivo autonómico se personará en la causa judicial abierta contra el presunto autor del incendio forestal de Burgohondo (Ávila), al tiempo que solicitará al Gobierno de España la declaración de zona gravemente afectada para acelerar la recuperación de los municipios afectados.
Mañueco realizó este anuncio tras participar en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Navaluenga en la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD), en la que también estuvo presente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para analizar la evolución del incendio.
El presidente autonómico explicó que la Junta ya trabaja en un plan de recuperación que incluye medidas de apoyo para agricultores y ganaderos, así como la reparación de viviendas, edificaciones e instalaciones afectadas, unos trabajos que, según avanzó, comenzarán esta misma semana. Además, el Ejecutivo impulsará actuaciones para favorecer la recuperación medioambiental del entorno y reforzar la promoción turística de la zona una vez superada la emergencia.
Durante su intervención, Fernández Mañueco hizo un llamamiento a la ciudadanía para extremar la prudencia y evitar cualquier conducta que pueda provocar nuevos incendios forestales, especialmente en una época marcada por el elevado riesgo.
Asimismo, destacó la coordinación entre todas las administraciones durante la gestión del incendio, tanto en la fase en la que la emergencia estuvo bajo la dirección de la Junta como tras la activación del nivel 3, asumido por el Gobierno de España. En este sentido, agradeció la colaboración del Ejecutivo central, la Diputación de Ávila, los ayuntamientos y las comunidades autónomas que han prestado apoyo en las labores de extinción.
El presidente también reconoció el trabajo desarrollado por todos los efectivos que han participado en la lucha contra el fuego, entre ellos el operativo de extinción de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Ejército, la Guardia Civil y los voluntarios de Protección Civil, cuya actuación permitió afrontar una emergencia de gran magnitud.
Finalmente, puso en valor el comportamiento de la población durante la evacuación de más de 30.000 personas, que se desarrolló sin incidentes, y reiteró que la prioridad de todas las administraciones ha sido desde el primer momento proteger la vida de las personas y garantizar la seguridad de los vecinos.