La Junta mantiene abiertas dos instalaciones juveniles para acoger a evacuados por los incendios y a los equipos de extinción
La Junta de Castilla y León ha decidido prolongar la apertura excepcional de dos de sus instalaciones juveniles en Ávila y Segovia para seguir ofreciendo alojamiento a personas evacuadas por los incendios forestales y a los profesionales que participan en las labores de extinción.
La medida, adoptada por la Consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, garantiza la disponibilidad de la Residencia Juvenil Emperador Teodosio, en Segovia, y del Albergue Juvenil Arturo Duperier, en Ávila, como recursos residenciales seguros, accesibles y confortables mientras se mantiene la situación de emergencia.
La Residencia Juvenil Emperador Teodosio continuará ofreciendo sus 90 plazas hasta el próximo 9 de agosto, mientras que el Albergue Juvenil Arturo Duperier permanecerá operativo hasta el 30 de agosto, con una capacidad de 30 plazas.
Desde la Dirección General de Juventud se considera que mantener abiertos ambos centros constituye una medida de prudencia, prevención y protección, al permitir responder con rapidez a las necesidades derivadas de unos incendios que han obligado a desalojar numerosas localidades, especialmente en el Valle del Tiétar y otras zonas afectadas.
Actualmente, desde el 25 de julio, la residencia segoviana acoge a 24 personas mayores evacuadas de una residencia de Sotillo de la Adrada (Ávila), junto con cinco trabajadores del centro. El objetivo es preservar la convivencia del grupo y garantizar la continuidad de la atención sociosanitaria, además de ofrecer tranquilidad tanto a los residentes como a sus familias.
Por su parte, el Albergue Juvenil Arturo Duperier ha puesto a disposición del Operativo de extinción la totalidad de sus 30 plazas desde el pasado 24 de julio, proporcionando un espacio de descanso y recuperación para los efectivos que trabajan sobre el terreno.
El director general de Juventud, Pablo Lázaro, ha destacado que la disponibilidad de estos recursos públicos de acogida ha resultado fundamental para garantizar una atención digna tanto a las personas evacuadas como a los profesionales que combaten los incendios. Asimismo, ha agradecido la profesionalidad, el compromiso y la vocación de servicio público del personal de ambas instalaciones, cuyo trabajo está permitiendo ofrecer un entorno seguro y acogedor a quienes han tenido que abandonar sus hogares o participan en la emergencia.