Castilla y León destina 574.000 € a infraestructuras para proteger al lince ibérico

Centro de Muda de cuarentena del lince ibérico
La actuación en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid amplía la capacidad de cuarentena y mejora el control sanitario de los ejemplares procedentes de la naturaleza

La Junta de Castilla y León ha destinado una inversión de aproximadamente 574.000 euros a la construcción de nuevas infraestructuras vinculadas al programa de reintroducción del lince ibérico, una actuación orientada a reforzar la capacidad de gestión, acogida y control sanitario de los ejemplares que se incorporan al proyecto de conservación de la especie.

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de Valladolid, donde se han ejecutado ocho nuevas mudas de cuarentena destinadas a animales procedentes de la naturaleza que deben pasar un periodo de aislamiento sanitario antes de su liberación.

Estas nuevas instalaciones se suman a las ya existentes y permiten incrementar la capacidad del centro, que podrá albergar entre ocho y diez ejemplares de forma simultánea, lo que agiliza los procesos de cuarentena obligatoria y refuerza los protocolos de bioseguridad asociados a la traslocación de animales.

El programa de reintroducción del lince ibérico en Castilla y León se apoya en la traslocación de ejemplares salvajes, una herramienta clave para reforzar poblaciones y favorecer la expansión de la especie en territorios donde había desaparecido, dentro de un marco de coordinación nacional que garantiza el seguimiento y la viabilidad de los animales liberados.

Las nuevas mudas han sido diseñadas con criterios técnicos avanzados que combinan el bienestar animal con la seguridad veterinaria, incorporando espacios interiores de refugio, patios exteriores con enriquecimiento ambiental y sistemas de manejo que permiten intervenciones sin contacto directo, reduciendo el estrés de los ejemplares durante su estancia.

Asimismo, las instalaciones incluyen una zona clínica y áreas de almacenamiento separadas por una línea sanitaria que refuerza los protocolos de desinfección y control, fundamentales en la prevención de enfermedades y en la gestión de fauna silvestre.

El edificio, operativo desde finales de 2025, ya ha acogido varios linces procedentes de otras comunidades autónomas, consolidándose como una pieza estratégica dentro de la red de conservación del lince ibérico en Castilla y León, una especie emblemática cuya recuperación continúa avanzando en la Comunidad gracias a este tipo de infraestructuras.