Castilla y León actualiza la normativa de formación en fitosanitarios y obliga a cursos de reciclaje para renovar el carné
La Junta introduce cambios consensuados con las OPAS, permite formación online y refuerza los requisitos de las entidades formativas
La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León la modificación de la normativa que regula la formación para el uso profesional de productos fitosanitarios, incorporando novedades relevantes tanto en los requisitos formativos como en la gestión administrativa.
Entre los principales cambios destaca la obligación de realizar un curso de reciclaje de cinco horas para renovar el carné de usuario profesional, que se amplía a 20 horas en el caso de los pilotos aplicadores, en línea con lo establecido en el Real Decreto 1311/2012. Esta medida busca garantizar la actualización continua de conocimientos en el uso de estos productos.
La nueva normativa, consensuada con las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAS), también redefine el concepto de entidad de formación, exigiendo que estas incluyan entre sus fines la actividad agraria o agroalimentaria, reforzando así la especialización del sector.
En cuanto a la modalidad de los cursos, se permitirá realizar esta formación tanto de forma presencial como online a través de internet, facilitando la renovación de los carnés. Además, se mantiene el sistema de ‘aula virtual’, que permite la interacción directa y en tiempo real entre alumnado y profesorado dentro de un entorno telemático.
La orden introduce también mejoras en la gestión administrativa, con el objetivo de lograr procedimientos más ágiles y eficaces en el reconocimiento de entidades formativas y en la expedición y renovación de los carnés. Asimismo, se detallan de forma más clara las causas de extinción del reconocimiento de las entidades y la pérdida de vigencia de los carnés.
Por último, se regula la actualización de datos y cancelación de inscripciones en el registro correspondiente, que pasa a denominarse Registro de Entidades de Formación para el uso profesional de productos fitosanitarios de Castilla y León, reforzando así la organización y control del sistema formativo en la Comunidad.