Carlos Martínez reivindica el “importante respaldo” del 15-M y advierte: “seremos Gobierno más pronto que tarde”
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha defendido el papel de su formación como alternativa de gobierno en la comunidad y ha insistido en que el “cambio es imparable” y llegará “más pronto que tarde”, en un contexto político marcado por la negociación entre el Partido Popular y Vox.
Durante su intervención ante el Comité Autonómico celebrado en Burgos, Martínez puso en valor el resultado electoral del pasado 15 de marzo, destacando el incremento de votos y escaños, aunque subrayó que el partido mantiene su compromiso de “seguir en pie y dar la cara” ante lo que definió como una situación de bloqueo institucional.
El dirigente socialista fue especialmente crítico con la gestión del Gobierno autonómico y la falta de avances en áreas clave como la prevención de incendios, la sanidad o las condiciones laborales en la educación infantil de 0 a 3 años. En este contexto, acusó al Ejecutivo de PP y Vox de mantener a la comunidad en una situación de “pausa” política, mientras se prolongan las negociaciones entre ambas formaciones.
Martínez también cargó contra lo que calificó como un “retorno al ocultismo y el oscurantismo” en la forma de negociar acuerdos de gobierno, aludiendo a conversaciones “de salón” y decisiones tomadas fuera del ámbito autonómico. Además, alertó de que estos pactos “ponen precio a derechos fundamentales” como los de las mujeres, los trabajadores o las personas migrantes.
En su análisis demográfico, el líder socialista se refirió al ligero repunte poblacional registrado en la comunidad, que atribuyó en parte a la llegada de población extranjera, un fenómeno que vinculó directamente con el sostenimiento de los servicios y el tejido social en amplias zonas del territorio.
Asimismo, defendió el concepto de “derecho a quedarse” frente a lo que interpretó como la estrategia política de PP y Vox en torno a la idea de “prioridad nacional”, enmarcando el debate en las políticas migratorias y de arraigo poblacional. En este punto, criticó lo que consideró una contradicción del Partido Popular entre su posicionamiento en el ámbito europeo y sus acuerdos en la política autonómica.