Carlos Martínez pide un cambio para que Castilla y León no mire al pasado: "La comunidad grita cambio"

Carlos Martínez, en el debate en las Cortes retransmitido por RTVE
El candidato socialista a la Presidencia de la Junta defiende en el primer debate electoral su proyecto para frenar la despoblación y reforzar los servicios públicos

El secretario general del PSOE, Carlos Martínez, candidato a la Presidencia de la Junta ha reclamado un cambio político en la Comunidad que “no mire al pasado” y que evite que Castilla y León sea “condenada al declive”.

Martínez realizó estas declaraciones durante el primer debate electoral celebrado en las Cortes autonómicas y retransmitido por Televisión Española, donde defendió su proyecto político para la Comunidad y apeló a la necesidad de abrir una nueva etapa.

El dirigente socialista reivindicó un modelo que permita fijar población y generar oportunidades en el territorio, poniendo como ejemplo su propia experiencia personal. “Quiero que mis hijos se queden en Soria, quiero que mis amigos puedan volver y me niego a seguir perdiendo el tiempo; no me resigno y no bajo los brazos”, afirmó durante su intervención.

En su análisis de la situación política autonómica, el candidato aseguró que la Comunidad “grita cambio” después de años de gobiernos que, a su juicio, han gestionado “con el piloto automático” y “con el freno de mano”.

Frente al proyecto que plantea el PSOE de Castilla y León, Martínez criticó la gestión del Ejecutivo formado por Partido Popular y Vox, al que acusó de olvidar políticas de igualdad, negar la violencia machista o el cambio climático y “vender la Comunidad en Madrid”.

Durante el debate, el candidato socialista situó la lucha contra la despoblación, el acceso a la vivienda y el desarrollo económico —incluido el medio rural— como algunos de los ejes de su programa político. En este sentido, defendió que los derechos de ciudadanía como la sanidad, la educación o la protección social “no son negociables”.

“La despoblación es reversible”, afirmó Martínez, quien insistió en que el futuro de Castilla y León depende de decisiones políticas que permitan reforzar los servicios públicos y generar oportunidades para que la población pueda quedarse o regresar al territorio.