Una ciudad teñida de verde pistacho: el Balonmano Zamora es de Plata
La ciudad de Zamora ha vuelto a teñirse de verde pistacho para celebrar el histórico ascenso del Balonmano Zamora a División de Honor Plata. Tras la gran fiesta vivida el domingo en la Plaza de La Marina, el equipo y su afición han protagonizado una nueva jornada cargada de emoción, música y reconocimiento a una temporada brillante que devuelve al club a una de las categorías más importantes del balonmano nacional.
La celebración arrancó a las 17:30 horas en la plaza de la Catedral, punto de partida de un recorrido festivo por las calles del centro de Zamora. Jugadores, cuerpo técnico y directiva desfilaron subidos a un remolque acompañado por el sonido de la charanga y, sobre todo, por el calor de una afición que no ha dejado solo al equipo durante toda la temporada.
Entre cánticos y banderas, la plantilla fue recibiendo el cariño de numerosos seguidores que quisieron compartir un día muy especial para el balonmano zamorano. Un ascenso trabajado durante toda la campaña y que supone un nuevo impulso para un club que sigue creciendo tanto en el primer equipo como en la cantera.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó con la tradicional ofrenda floral a la Virgen del Amor Hermoso. El acto tuvo lugar en la iglesia de San Ildefonso, donde el obispo de Zamora, Fernando Valera, dedicó unas palabras de reconocimiento al esfuerzo realizado por el equipo y felicitó al club por una temporada “brillante” culminada con el ansiado ascenso.
La comitiva continuó posteriormente hasta la sede de la Diputación de Zamora, donde el equipo fue recibido por el presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, y por el diputado de Deportes, Juan del Canto Sevillano.
Durante el acto institucional, Faúndez destacó “el esfuerzo y la dedicación” del club durante toda la temporada, poniendo también en valor el trabajo realizado desde la base y el crecimiento de la cantera del Balonmano Zamora en los últimos años.
Por su parte, el presidente del club, Iñaki Gómez, quiso agradecer el compromiso de la plantilla y, especialmente, el apoyo incondicional de la afición, que ha acompañado al equipo en cada partido y que ha sido una pieza fundamental en el camino hacia el ascenso.
En la recepción celebrada en la Diputación, el club recibió una placa conmemorativa, mientras que en la iglesia de San Ildefonso se hizo entrega de una medalla especial de la Virgen del Amor Hermoso.
La jornada festiva continuó por la tarde con la recepción oficial en el Ayuntamiento de Zamora y una nueva celebración junto a los aficionados en la Plaza Mayor, escenario de un ascenso que ya forma parte de la historia reciente del deporte zamorano.