Villalpando impulsa un gran polo logístico en la A-6 con una inversión de 44 millones y 120 empleos
Villalpando ha sido escenario este jueves de la colocación de la primera piedra del Área de Servicio y Logística Tierra de Campos, un macroproyecto promovido por las compañías Ibereólica e Iberolea, propiedad de Gregorio Álvarez Cabreros, que supone una inversión global de 44 millones de euros y la creación de 120 empleos directos en fase de plena explotación.
El complejo se levantará sobre una parcela de 160.000 metros cuadrados, en el kilómetro 74,400 de la CL-612, con conexión directa a la salida 236 de la A-6, uno de los principales ejes logísticos del país. Su ubicación se presenta como un nodo estratégico entre Madrid y A Coruña, en pleno corredor de tránsito por el que circulan diariamente miles de vehículos pesados y ligeros.
Durante el acto, los promotores subrayaron el potencial del enclave: más de 7.000 camiones y 27.000 vehículos diarios atraviesan este tramo de la A-6 a su paso por Villalpando, un flujo que el proyecto busca transformar en oportunidad económica para el territorio, conectando el tráfico de largo recorrido con los recursos agroalimentarios de Tierra de Campos y el conjunto de Castilla y León.
El plan se estructura en dos fases diferenciadas. La primera, con una inversión de 14 millones de euros, contempla la puesta en marcha de una estación de servicio con cargadores eléctricos, área de lavado, tienda-restaurante y espacios gastronómicos y culturales orientados a la promoción de productos locales. También incluirá instalaciones específicas para transportistas, con zonas de descanso, lavandería, restaurante, aparcamiento vigilado para 200 vehículos y servicios de mantenimiento.
La segunda fase, prevista para 2027, sumará 110.000 metros cuadrados adicionales y una inversión de 30 millones de euros, con la construcción de un hotel, el Museo del Ovino y nuevos espacios logísticos y de almacenamiento. Su desarrollo se prolongará durante aproximadamente tres años.
El proyecto incorpora además un compromiso urbanístico con el municipio, con la cesión de suelo para equipamientos públicos, zonas verdes y uso industrial dentro del propio complejo, así como un impacto fiscal relevante para las arcas locales durante la construcción y explotación.
Las compañías promotoras enmarcan esta iniciativa en una trayectoria previa de inversión en Castilla y León. Ibereólica, activa desde 1996, opera parques eólicos e instalaciones hidroeléctricas en la comunidad, mientras que Iberolea ha desarrollado proyectos industriales ligados al sector oleícola con un modelo de producción basado en energías renovables.
El acto de colocación de la primera piedra contó con la presencia de representantes institucionales de la Junta de Castilla y León, la Diputación de Zamora, la Mancomunidad Tierra de Campos y distintos municipios de la zona, junto a agentes económicos y técnicos del proyecto.