Los vecinos de Sayago mantienen sus protestas semanales por la falta de servicios sanitarios

ZBS Sayago
Asimismo, solicitaron la eliminación del sistema de cita previa en aquellas localidades donde existan consultas regulares, con el objetivo de facilitar el acceso a la atención médica

Como cada sábado, los vecinos de la comarca de Sayago se han concentrado nuevamente para reclamar mejoras en la sanidad pública, en una movilización que ya alcanza las 210 convocatorias consecutivas.

Durante la protesta, los asistentes denunciaron lo que consideran promesas incumplidas por parte de las administraciones, como la anunciada unidad de ictus en Zamora, que finalmente no se llevará a cabo. Los manifestantes criticaron que este tipo de anuncios “se convierten en una amarga realidad tras las elecciones”, y apelaron a la ciudadanía a mantener una actitud crítica ante los compromisos políticos.

Otro de los puntos centrales de la concentración fue la externalización de pruebas diagnósticas. Según expusieron, el Sacyl prevé derivar cerca de 8.000 pruebas a la sanidad privada, con un coste aproximado de 600.000 euros para las arcas públicas. Los vecinos consideran que esta práctica “convierte la salud en un negocio” y perjudica al sistema sanitario público.

Los manifestantes insistieron en que la sanidad pública es un pilar fundamental de cohesión social y una herramienta clave para garantizar la igualdad, especialmente en el medio rural. En este sentido, reiteraron varias demandas para la zona básica de salud de Sayago, como la recuperación de consultas médicas periódicas en todos los pueblos, independientemente de su población, así como el establecimiento de horarios fijos y conocidos por los vecinos.

Asimismo, solicitaron la eliminación del sistema de cita previa en aquellas localidades donde existan consultas regulares, con el objetivo de facilitar el acceso a la atención médica.

Durante la concentración también recordaron que el derecho a la sanidad pública está recogido en la Constitución de 1978, subrayando que vivir en un entorno rural no debe suponer una merma en los derechos. “No somos ciudadanos de segunda”, reivindicaron.

Finalmente, los participantes destacaron la importancia de mantener los servicios públicos para combatir la despoblación y evitar el deterioro social, económico y medioambiental de las comarcas. También quisieron mostrar su reconocimiento al personal sanitario, reclamando plantillas suficientes y una mejor organización para garantizar una atención digna.