Este pueblo de Zamora se vuelca con su cura de 93 años, que sigue recorriendo los pueblos para celebrar misa

Acto de agradecimiento al párroco de Vega de Villalobos
Los vecinos de Vega de Villalobos sorprendieron a su párroco con un emotivo reconocimiento por más de seis décadas de entrega, mientras el obispo Fernando Varela agradeció su "disponibilidad y generosidad"

La iglesia de San Román de Vega de Villalobos se llenó este domingo de emoción para rendir homenaje a un sacerdote que, a sus 93 años, continúa recorriendo varios pueblos de la provincia de Zamora para ejercer su ministerio. Los vecinos sorprendieron a Abelardo Febrero con un acto de reconocimiento en agradecimiento por una vida dedicada al servicio de la comunidad.

El párroco, visiblemente emocionado, confesó que al comenzar el acto pensó que iban a anunciar su sustitución. "Creía que ibais a sustituir al cura", bromeó antes de recibir el cariño de un templo repleto de vecinos. Tras agradecer el homenaje, aseguró que siempre ha intentado "buscar el bien de la comunidad" y pidió disculpas "por si en alguna ocasión" pudo causar algún inconveniente.

El reconocimiento comenzó con la lectura de una carta enviada por el obispo de Zamora, Fernando Varela, quien no pudo asistir al acto, aunque tiene prevista una próxima visita a la localidad. En su mensaje, el prelado agradeció la trayectoria del sacerdote y le trasladó su reconocimiento por tantos años de servicio.

Abelardo Febrero llegó a Vega de Villalobos en 1962, donde desarrolló una intensa labor pastoral antes de ser destinado a otras parroquias. Tras su jubilación regresó al municipio para hacerse cargo nuevamente de la atención religiosa de la zona y convertirse en uno de los impulsores de la campaña Salvemos Nuestra Torre, destinada a recaudar fondos para restaurar la espadaña de la iglesia de San Román.

El homenaje, organizado por la plataforma Salvemos Nuestra Torre junto a un grupo de vecinos, incluyó la entrega de un ramo de flores, un cuadro con fotografías de los primeros años del sacerdote en el pueblo y una placa de reconocimiento. El coro puso el broche musical interpretando las canciones Vaso Nuevo y Trovador.

Durante el acto, los organizadores destacaron que "hablar de don Abelardo es hablar de una parte de la historia de este pueblo". Recordaron que, siendo un joven sacerdote en la década de los sesenta, impulsó iniciativas entonces poco habituales como excursiones, grupos de teatro, reuniones y actividades para acercar a los jóvenes a la vida parroquial. También fue el alma del equipo de fútbol de la localidad.

Los vecinos resaltaron igualmente que, pese a su edad, continúa desplazándose en coche para celebrar la misa, acompañar a las familias en los momentos más importantes y visitar a los enfermos. "Nunca has visto un pueblo; siempre has visto personas", afirmaron durante su intervención.

Por su parte, Abelardo Febrero evocó aquellos primeros años de ministerio en Vega de Villalobos, cuando acompañaba a los jóvenes incluso a los bailes de otros municipios para que pudieran regresar con seguridad a casa. "Gracias… No sé si lo merecía", afirmó emocionado, antes de felicitar a los vecinos por el trabajo que realizan en favor del pueblo.

En su carta, el obispo Fernando Varela quiso sumarse al homenaje con un mensaje de gratitud. "Te agradezco profundamente tu disponibilidad y generosidad haciendo camino con tu pueblo", escribió el prelado, quien destacó la trayectoria vocacional y pastoral de Abelardo Febrero y su entrega constante a la Diócesis de Zamora.

Abelardo Febrero