Fermoselle sigue en marcha con la formación y trabajos de mejora para proteger el entorno de los Arribes
Desde el pasado 1 de marzo, el municipio de Fermoselle ha puesto en marcha el proyecto “Fermoselle, guardián de los Arribes”, una Escuela Taller que ya trabaja sobre el terreno con ocho alumnos-trabajadores implicados en la conservación del entorno.
Esta iniciativa, centrada en la especialidad de Actividades Auxiliares en Conservación y Mejora de Montes, tiene como objetivo principal proteger, mantener y poner en valor el entorno natural de la localidad, enclavada en el privilegiado espacio de Arribes del Duero.
Los participantes desarrollan diferentes actuaciones de campo en puntos estratégicos del municipio. Entre ellas, destacan los trabajos de poda y limpieza de higueras en zonas como la calle Muladares, el Camino de las Eras y el entorno del mirador de Valpiojo, contribuyendo a mejorar la imagen y el estado de estos espacios.
Además, se están llevando a cabo labores de desbroce preventivo, fundamentales para minimizar el riesgo de incendios en las áreas próximas al casco urbano, así como tareas de acondicionamiento de caminos rurales y sendas tradicionales, mejorando tanto su seguridad como su accesibilidad.
El proyecto no se limita al trabajo físico. Cada jornada arranca con varias horas dedicadas a la formación teórica, donde los alumnos adquieren conocimientos técnicos orientados a la obtención de un Certificado de Profesionalidad, clave para su futuro laboral.
Con esta Escuela Taller, Fermoselle refuerza su apuesta por la conservación del paisaje, la prevención de riesgos y la formación profesional, combinando desarrollo local y cuidado del patrimonio natural.