Zamora registró 1.740 accidentes laborales en 2025, uno cada poco más de dos horas

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Pese a una ligera reducción global de la siniestralidad, la gravedad de los accidentes y las causas vinculadas a la organización del trabajo siguen siendo motivo de seria preocupación

CCOO Zamora ha analizado los datos de siniestralidad laboral correspondientes a 2025 en la provincia, que registran 1.740 accidentes de trabajo con baja, frente a los 1.782 del año anterior, lo que supone un descenso del 2,36%. Sin embargo, este descenso cuantitativo no puede ocultar la persistencia de los accidentes graves y mortales, así como la necesidad de reforzar de manera urgente la prevención en los centros de trabajo.

Durante 2025 se produjeron en Zamora 23 accidentes graves y 2 accidentes mortales en jornada laboral, además de un incremento significativo de los accidentes in itinere, que alcanzaron los 127 siniestros, un 19,81% más que en 2024. Para el sindicato, estos datos muestran que la reducción del número total de accidentes no se traduce en una mejora real de las condiciones de seguridad y salud laboral.

Desde CCOO Zamora se advierte de que la gravedad de los accidentes continúa concentrándose en sectores clave, como la industria, la construcción y los servicios, donde persisten riesgos bien conocidos desde hace décadas, junto a factores emergentes relacionados con la organización del trabajo, como la sobrecarga laboral, el estrés o la presión CCOO alerta en Zamora de la persistencia de la gravedad de los accidentes laborales en 2025

Zamora registró en 2025 un accidente laboral cada poco más de 2 horas, con 1.740 accidentes con baja, 23 graves y 2 accidentes mortales en jornada laboral, lo que evidencia que, pese a una ligera reducción global de la siniestralidad, la gravedad de los accidentes y las causas vinculadas a la organización del trabajo siguen siendo motivo de seria preocupación.

El sindicato subraya que, aunque en 2025 se ha producido un descenso de los accidentes mortales respecto a años anteriores, cada muerte en el trabajo es absolutamente inaceptable y pone de manifiesto el fracaso de las medidas preventivas aplicadas en muchas empresas.

Asimismo, CCOO alerta del peso creciente de los riesgos psicosociales y de la infradeclaración de las enfermedades profesionales. En 2025 se registraron 21 enfermedades profesionales, frente a las 18 de 2024, lo que confirma que muchas patologías siguen tratándose como enfermedades comunes, con la consiguiente desprotección de las personas trabajadoras. CCOO Zamora defiende un cambio de modelo preventivo que apueste por la integración real de la prevención en la organización del trabajo, por una cultura preventiva efectiva y por una mayor coordinación con el sistema público de salud.

Asimismo, Jesús Carretero Vasallo ha señalado que, junto a los riesgos psicosociales, siguen produciéndose accidentes mortales “por causas traumáticas conocidas desde hace décadas, como caídas en altura, atrapamientos, o accidentes de tráfico”, lo que evidencia que muchos riesgos básicos continúan sin controlarse de manera adecuada. “Estos datos reflejan el escaso o nulo compromiso por parte de los empresarios con la seguridad y la salud de las personas trabajadoras, son accidentes que siguen ocurriendo y que podríamos haber evitado con una integración real de la cultura preventiva en todo el tejido productivo de de Zamora, así como mediante una práctica formación e información específica y adecuada a la realidad de los trabajadores y las trabajadoras en cada centro de  trabajo”. Además, esto evidencia que muchos riesgos básicos continúan sin controlarse de manera adecuada desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en 1996.

Una ley que, después de 30 años que entró en vigor, supuso un antes y un después en la actuación ante los accidentes laborales y que el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha firmado la modernización y modificación de la ley de prevención, para dar respuesta a los riesgos emergentes de las nuevas formas de organizar el trabajo con la digitalización de la economía, reforzar las evaluaciones de los riesgos psicosociales, la integración de la perspectiva de género en la salud laboral, así como visualizar los riesgos derivados del cambio climático o la desconexión digital entre otros.

Jesús Carretero sostiene que es necesario que se reconozcan las enfermedades profesionales que se vienen produciendo, para acabar con la actual y persistente infradeclaración y “terminar así con la desprotección de las personas trabajadoras”.

En muchos casos se tratan como enfermedades comunes, derivadas al sistema público de salud, cuando en realidad son contraídas en el trabajo como consecuencia de unas malas condiciones de trabajo.

Por ello, el sindicato defiende la necesidad de un cambio de modelo que apueste por la integración real de la prevención en la propia empresa, por una cultura preventiva ligada a la organización del trabajo y por una mayor coordinación con el sistema público de salud para la detección temprana de los daños derivados del trabajo.