Villalar se convierte en altavoz de la inclusión: zamoranos reivindican el acceso al empleo en el Día de la Comuidad
La campa de Villalar de los Comuneros volvió a ser este 23 de abril escenario de reivindicación, identidad y compromiso social. En el marco del Día de Castilla y León, personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual alzaron la voz para reclamar su derecho a una vida independiente, con el empleo como eje central de su inclusión.
Entre los participantes, los representantes zamoranos Tita y Saúl asumieron un papel importante junto con las asociaciones que integran Down Castilla y León en la lectura de un manifiesto que puso el foco en la necesidad urgente de derribar barreras laborales. Bajo un mensaje directo y cargado de realidad, defendieron el acceso a un trabajo en igualdad de condiciones, compartiendo espacios, responsabilidades y oportunidades con el resto de la ciudadanía.
El texto, respaldado por asociaciones de toda la comunidad, reflejó una situación que avanza, pero que aún presenta importantes retos. Actualmente, 71 personas con síndrome de Down forman parte del mercado laboral en Castilla y León, la mayoría en empresas ordinarias, aunque todavía 148 siguen buscando una oportunidad y más de 200 continúan en procesos de formación.
Las palabras del manifiesto resonaron con fuerza en Villalar, especialmente al reclamar un cambio de enfoque en las políticas públicas. Se exigió equiparar el apoyo al empleo inclusivo con el que reciben los modelos de empleo protegido, así como una implicación más decidida de la Junta de Castilla y León para garantizar recursos y equidad.
Otro de los puntos clave fue la apuesta por el modelo de “empleo con apoyo”, considerado fundamental para facilitar la integración real en las empresas. La figura del preparador laboral se destacó como esencial, aunque actualmente su presencia sigue siendo limitada en la comunidad.
El mensaje también se dirigió al tejido empresarial, al que se invitó a romper prejuicios y apostar por el talento diverso. Desde Zamora, voces como las de Tita y Saúl trasladaron una reivindicación clara: formar parte activa de la sociedad a través del trabajo, contribuyendo a construir un territorio más inclusivo, justo y representativo de su diversidad.