UPL advierte que el nuevo modelo de financiación autonómica perjudica doblemente a la Región Leonesa

Procuradora de UPL, Alicia Gallego
El modelo beneficia a las provincias más ricas y deja a la Región Leonesa con menos recursos para servicios esenciales

Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha rechazado el nuevo modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno central, al considerar que perjudica tanto a la comunidad de Castilla y León como, especialmente, a la Región Leonesa, formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca.

Según la Secretaria General de UPL, Alicia Gallego, el problema no radica en que se aumenten los fondos para todas las comunidades, sino en cómo se distribuyen. “Lo importante es la financiación autonómica, porque de ella depende nuestro estado del bienestar y la calidad de servicios públicos como sanidad, educación o servicios sociales”, señala Gallego.

La dirigente regionalista apunta que la Región Leonesa tiene peculiaridades específicas, como la dispersión territorial y el envejecimiento de la población, que elevan el coste real de los servicios públicos. Por ello, UPL reclama “una financiación adecuada” y advierte: “No queremos migajas, queremos recursos suficientes para atender a nuestros ciudadanos según las circunstancias y necesidades de nuestra región”.

UPL alerta de que el principio de ordinalidad, que beneficia a las comunidades más ricas, podría agravar los desequilibrios territoriales, dificultando la cohesión y consolidando la infrafinanciación de la Región Leonesa, que históricamente ha tenido una evolución socioeconómica más desfavorable dentro de Castilla y León desde 1983.

Según los cálculos de los leonesistas, de los 20.975 millones de euros que el Gobierno pretende destinar a mejorar la financiación autonómica, Castilla y León recibiría apenas un 2,8 % más (271 millones de euros), frente a la media nacional del 13,3 %. Además, factores esenciales para la Región Leonesa, como dispersión geográfica y envejecimiento, no se tienen suficientemente en cuenta en el nuevo modelo.

UPL subraya que, si la Región Leonesa fuera considerada como unidad territorial diferenciada, podría recibir hasta 300 millones de euros adicionales anuales, mientras que bajo la actual estructura de Castilla y León la cifra se reduciría a unos 100 millones, evidenciando que la falta de autonomía representa un lastre estructural.

La formación advierte que este modelo perpetúa un reparto desigual: al diluir las necesidades de León, Zamora y Salamanca en la media autonómica, Castilla recibiría más fondos de desarrollo y cohesión de los que le corresponderían por sí sola, mientras que la Región Leonesa quedaría infrafinanciada, con partidas muchas veces no ejecutadas o ejecutadas parcialmente, reduciendo aún más el impacto real de los recursos.

En conclusión, desde UPL sostienen que, de implementarse el nuevo modelo, la Región Leonesa se vería doblemente perjudicada: primero por la posición desfavorable de Castilla y León en el reparto nacional, y segundo por la infrafinanciación interna dentro de la propia comunidad, consolidando desigualdades históricas que afectan al bienestar de los ciudadanos leoneses.