El sector del transporte sanitario planta cara a la Junta: “No más prórrogas ni salarios indignos”

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Los profesionales del transporte sanitario de Castilla y León se movilizan este 11 de febrero, Día del 1-1-2, para denunciar la precariedad laboral que sufre el sector y reclamar a la Junta un cambio urgente en el modelo de gestión, así como la apertura inmediata de una negociación real para un nuevo convenio colectivo.

 

Los trabajadores del transporte sanitario de Castilla y León se concentran este 11 de febrero, coincidiendo con el Día del 112, para visibilizar la situación laboral que atraviesa el sector y exigir a la Junta que no prorrogue el contrato actual. La movilización, respaldada por el Sindicato de Oficios Varios (SOV) de la CGT de Zamora, lanza un mensaje directo a la Administración autonómica: es necesario abrir de inmediato una negociación real que permita acabar con la precariedad.

Según denuncian los profesionales, no se puede seguir sosteniendo un servicio público esencial como el transporte sanitario sobre la base de plantillas agotadas, salarios insuficientes y condiciones laborales que consideran indignas. Reclaman que la Junta asuma su responsabilidad y apueste por un modelo que garantice tanto una atención sanitaria de calidad para la ciudadanía como un empleo digno para quienes lo prestan.

Desde el sector critican que la continuidad del actual sistema de externalización beneficia exclusivamente a las empresas adjudicatarias y a los fondos de inversión que las controlan, mientras se perpetúa la precariedad de la plantilla. Por ello, exigen que no se prorrogue “ni un día más” el contrato vigente y que se inicie un proceso de negociación para un nuevo convenio colectivo que garantice salarios suficientes para vivir y trabajar en Castilla y León sin necesidad de recurrir a ayudas públicas ni encadenar varios empleos.

Los trabajadores recuerdan que, pese a la falta de medios y al incumplimiento de inversiones comprometidas, el servicio ha salido adelante gracias al compromiso de la plantilla. Subrayan que situaciones excepcionales como el apagón eléctrico nacional o la pandemia de la COVID-19 evidenciaron que el transporte sanitario funciona por la responsabilidad y el esfuerzo de sus profesionales, incluso cuando, aseguran, la Administración y las empresas no han respondido adecuadamente.

En este contexto, los trabajadores del transporte sanitario reclaman a la Junta de Castilla y León que no prorrogue el contrato actual y que inicie de inmediato la negociación de un nuevo convenio colectivo digno. También exigen la apertura del debate sobre un cambio de modelo hacia la gestión pública directa, al tratarse de un servicio esencial, así como salarios y condiciones laborales que permitan vivir en la Comunidad sin precariedad.

Entre sus reivindicaciones figuran además medidas urgentes para frenar la fuga de profesionales y evitar que los trabajadores se vean obligados a encadenar varios empleos para sobrevivir, así como un control efectivo de las empresas adjudicatarias y el abono de todas las deudas pendientes con la plantilla y con la Seguridad Social.

Los profesionales advierten de que no aceptarán que el sistema continúe sosteniéndose sobre su sacrificio personal y familiar y señalan que la movilización de este 11 de febrero es una advertencia clara ante la posibilidad de que el conflicto se intensifique si la Administración mantiene la prórroga del contrato y no abre una negociación real para un nuevo convenio o un cambio de modelo.