Manos Unidas presenta en Zamora la campaña 2026 bajo el lema «Guerra al hambre»
La diócesis de Zamora se suma a la nueva campaña de Manos Unidas, una llamada global a la justicia, la paz y el compromiso con las personas más empobrecidas del mundo.
Manos Unidas ha presentado en Zamora la campaña 2026, que este año se articula bajo el lema «Guerra al hambre», en un acto celebrado ante los medios de comunicación en el ámbito de la diócesis. La presentación contó con la participación de César Salvador, delegado episcopal de Misión Samaritana, y de Milagros Mostaza, voluntaria de Manos Unidas, quienes desgranaron los principales ejes de una iniciativa centrada en la erradicación del hambre y las causas estructurales de la pobreza.
Durante su intervención, César Salvador situó la campaña en el contexto eclesial actual, recordando que el pasado mes de octubre el papa León XIV publicó su primera exhortación apostólica, Diles y té, en la que invita a toda la Iglesia a redescubrir el cuidado de los pobres y la atención a los más necesitados como pilares fundamentales de la vida cristiana. En este marco, subrayó que la campaña de Manos Unidas conecta de manera directa con este llamamiento del Santo Padre.
El delegado episcopal evocó también las palabras de santa Teresa de Calcuta —«el fruto del amor es el servicio, y el fruto del servicio es la paz»— como inspiración del lema de este año, advirtiendo de que el hambre y la pobreza, en todas sus formas, continúan generando estructuras de violencia que afectan a millones de personas en todo el mundo. En este sentido, realizó una llamada a las sociedades más acomodadas para asumir un compromiso activo en la construcción de un mundo más justo e igualitario.
César Salvador puso en valor asimismo la labor que desarrollan Cáritas y otras entidades sociales en el ámbito local, aunque insistió en la necesidad de ampliar la mirada más allá del entorno cercano. Señaló que Manos Unidas aporta una perspectiva global, centrada especialmente en los países más empobrecidos, donde impulsa proyectos de desarrollo orientados a combatir las causas profundas de la pobreza y la exclusión.
Por su parte, Milagros Mostaza profundizó en el contenido de la campaña, poniendo el foco en la realidad de los conflictos armados y las múltiples violencias que siguen marcando el panorama internacional. Recordó que, junto a guerras más visibles como las de Gaza o Ucrania, existen más de medio centenar de conflictos activos que pasan desapercibidos para gran parte de la sociedad, así como otras formas de violencia silenciosa vinculadas al hambre, la injusticia y la exclusión social.
La voluntaria explicó que Manos Unidas concibe la paz no solo como ausencia de guerra, sino como fruto de la justicia, la convivencia y la reconciliación. Desde esta visión, la organización promueve en los países del Sur proyectos de desarrollo que contribuyen a prevenir el hambre y la exclusión. En contextos de guerra, su acción se orienta también a la ayuda humanitaria, con iniciativas dirigidas a la atención de refugiados y desplazados, el apoyo a las víctimas y la reconstrucción de infraestructuras básicas.
Durante la presentación se dieron a conocer los proyectos que Manos Unidas apoyará este año desde Zamora, entre los que se encuentran la mejora de la formación profesional en Kenia, el impulso a la educación infantil en la Escuela San Gabriel de Mombele, en la República Democrática del Congo, y el restablecimiento y fortalecimiento de los servicios de salud en la región de Tigray, en Etiopía. Estas iniciativas beneficiarán a decenas de miles de personas, tanto de forma directa como indirecta.
Asimismo, se ofrecieron datos económicos de la organización. A nivel nacional, en el último ejercicio cerrado, Manos Unidas recaudó más de 51 millones de euros, desarrolló 575 proyectos en 53 países y atendió a más de un millón de personas. En el ámbito diocesano, los fondos proceden principalmente de socios y colaboradores, actividades solidarias, herencias y aportaciones institucionales.
La campaña de Manos Unidas en Zamora se desarrollará a lo largo de la primera semana de febrero, con diversas actividades de sensibilización y recaudación, entre ellas el tradicional bocadillo solidario, la celebración del Día de Manos Unidas con colecta en todas las parroquias y otros actos previstos para las próximas semanas. También está programada la visita de un misionero, que participará en encuentros con colegios, parroquias y público en general.