La laguna de Villafáfila lidera los censos de aves acuáticas invernantes en Castilla y León
El Programa de Censos de Aves Acuáticas Invernantes en Zonas Húmedas permite obtener una fotografía anual de las especies y poblaciones que pasan el invierno en Castilla y León, poniendo de relieve la importancia de los humedales de la Comunidad para la conservación de estas aves.
El Censo Internacional de Aves Acuáticas (IWC), coordinado por Wetlands International desde 1967, se realiza cada enero en humedales de todos los continentes. En Castilla y León, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio coordina el seguimiento, que forma parte del Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad. En el censo de 2025 participaron más de 275 personas, entre agentes y técnicos, con el apoyo de la Fundación del Patrimonio Natural. Para 2026, las fechas del censo se sitúan entre el 9 y el 21 de enero, siendo prioritarios los días 17, 18 y 19.
En el censo de 2025 se registraron 72.801 aves acuáticas pertenecientes a 52 especies en 452 localidades de Castilla y León. En Zamora, la laguna de Villafáfila se consolidó como la principal zona húmeda de la provincia, albergando 11.210 aves, casi el doble de otros humedales provinciales y casi la quinta parte del total censado en Castilla y León.
Por grupos, los Anseriformes (patos y afines) fueron los más numerosos, con 42.811 ejemplares, seguidos de limícolas y gaviotas (12.470) y gruiformes (fochas y grullas, 9.883). Las cinco especies más abundantes fueron el ánade azulón, la grulla común, la avefría europea, la cerceta común y el cuchara común, representando el 70,5 % del total.
El censo también detectó cambios significativos en las poblaciones: mientras que los ánsar comunes descendieron un 97 % en Castilla y León en los últimos años, el tarro blanco y la garceta grande aumentaron un 325 % y un 548 %, respectivamente, reflejando desplazamientos en las áreas de invernada motivados por cambios climáticos y gestión de hábitats.
El programa permite además evaluar la evolución a medio y largo plazo de las poblaciones, obtener información clave sobre su distribución y estado de conservación, y cumplir con compromisos internacionales como la Directiva de Aves y el Acuerdo AEWA.
Para Zamora, y en particular para Villafáfila, estos censos confirman la relevancia de la laguna como refugio de aves acuáticas invernantes, consolidando su papel dentro de la Red Natura 2000 y en la estrategia regional de conservación de la biodiversidad.
El seguimiento de estas especies continuará en 2026, incluyendo aves acuáticas, aves esteparias, rapaces, ardeidas, mamíferos carnívoros y especies amenazadas, proporcionando datos esenciales para la gestión de los humedales y la protección del patrimonio natural de Castilla y León.