¿Merece la pena asegurar una moto antigua o clásica?
El seguro de moto clásica es un tema que genera muchas dudas entre propietarios de vehículos con historia. Estas motos no solo son un medio de transporte: representan recuerdos, horas de restauración, identidad y, en muchos casos, un valor económico que puede aumentar con el tiempo.
Sin embargo, su uso, sus características y sus riesgos no son los mismos que los de una moto moderna, por lo que conviene analizar si realmente compensa contratar seguros de moto básico o apostar por coberturas ampliadas.
Particularidades de las motos antiguas o clásicas
Las motos clásicas tienen una serie de rasgos que influyen directamente en el tipo de seguro que conviene contratar:
• Uso ocasional
La mayoría de propietarios utiliza estas motos de forma esporádica: salidas de fin de semana, concentraciones, exhibiciones o rutas muy puntuales. Esto reduce la exposición al tráfico diario, pero no elimina los riesgos. Incluso un uso limitado puede implicar accidentes, daños por terceros o incidentes durante el transporte a eventos.
• Valor sentimental
Una moto clásica suele tener un valor emocional que supera con creces su precio de mercado. Puede ser una herencia familiar, un modelo descatalogado que marcó una época o un proyecto de restauración personal. Este componente sentimental hace que muchos propietarios busquen una protección que vaya más allá de lo básico.
• Dificultad para encontrar piezas
A diferencia de las motos actuales, las piezas de recambio para modelos antiguos pueden ser escasas, caras o directamente imposibles de conseguir. Esto incrementa el coste de cualquier reparación y convierte en esencial valorar coberturas que contemplen daños propios o asistencia especializada.
• Mayor riesgo de averías
Aunque estén bien conservadas, las motos clásicas tienen más probabilidades de sufrir fallos mecánicos. La edad, el desgaste y la tecnología de otra época hacen que la asistencia en carretera sea especialmente relevante.
Seguro básico vs. seguro con coberturas ampliadas
A la hora de asegurar una moto clásica, suelen plantearse dos opciones principales: un seguro básico o uno más completo. Cada uno responde a necesidades distintas.
Seguro básico
Incluye normalmente:
- Responsabilidad civil obligatoria
- Defensa jurídica
- Reclamación de daños
Es la opción más económica y suficiente si la moto se usa muy poco, se guarda en un garaje seguro y su valor económico no es especialmente alto. Sin embargo, no cubre daños propios, robos ni asistencia en carretera, aspectos que pueden ser críticos en motos antiguas.
Seguro con coberturas ampliadas
Puede incorporar:
- Robo e incendio
- Daños propios
- Asistencia en carretera desde el kilómetro 0
- Cobertura de accesorios o piezas especiales
- Posibilidad de asegurar el valor pactado o valor de mercado
Este tipo de seguro es más adecuado cuando la moto tiene un valor económico elevado, cuando se participa en eventos o cuando se desea una protección más completa frente a imprevistos mecánicos o de transporte.
¿Cuándo compensa asegurar el valor real de la moto?
Asegurar el valor real o incluso un valor pactado es especialmente interesante en estos casos:
- La moto ha sido restaurada y su valor supera el precio de mercado estándar.
- Se trata de un modelo muy cotizado o difícil de encontrar.
- El propietario quiere garantizar una indemnización justa en caso de siniestro total o robo.
- La moto forma parte de una colección o tiene un valor histórico.
En motos clásicas, el valor sentimental no puede asegurarse, pero sí puede protegerse el valor económico real, evitando indemnizaciones insuficientes que no permitan recuperar o reparar el vehículo.
Los seguros de moto de Verti
Para quienes buscan una opción flexible y adaptada, los seguros de moto de Verti ofrecen alternativas que pueden ajustarse tanto a motos modernas como a motos clásicas. Su enfoque digital, sus precios competitivos y la posibilidad de personalizar coberturas los convierten en una opción a considerar si buscas equilibrio entre protección y coste.
Asegurar una moto antigua o clásica sí merece la pena, pero la clave está en elegir el tipo de póliza adecuado. Si el uso es muy ocasional y el valor económico es moderado, un seguro básico puede ser suficiente. En cambio, si la moto tiene un valor especial, si es difícil de reparar o si se participa en eventos, un seguro con coberturas ampliadas —incluyendo asistencia y protección del valor real— ofrece una tranquilidad mucho mayor.