Toro ya corta carreteras y Zamora teme otro repunte del Duero: el miércoles marcará el episodio

Duero desbordado en Toro _7
La crecida del Duero mantiene en alerta a la provincia tras varios días de lluvias encadenadas y con la mirada puesta ya en el próximo frente que regresará el miércoles. El río baja con fuerza a su paso por Toro y Zamora, mientras el Guareña sigue aportando caudal a un sistema hidrológico saturado que apenas tiene margen de absorción.
La situación, sin llegar a ser excepcional, sí es seria y obliga a vigilar la evolución hora a hora.

Toro: el punto más delicado del episodio

Toro se mantiene como la referencia para medir la intensidad del episodio. Allí el Duero baja alto desde hace días y el aporte del río Guareña, especialmente reactivo ante las lluvias, está prolongando la situación de riesgo.
La carretera de acceso a la Granja Florencia continúa cortada y la vega permanece anegada en varios tramos. También se registran problemas en la N-122 a la altura de la bodega de Villachica, mientras que el entorno del puente de hierro podría verse afectado a lo largo de la jornada si el nivel continúa subiendo.
La lógica hidrológica del Duero en este tramo es clara:
Toro recibe el impacto directo de los caudales procedentes de la cuenca media y, sobre todo, del aporte del Guareña, lo que convierte a la localidad en un termómetro casi inmediato de lo que sucederá aguas abajo.

Zamora: estabilidad tensa y con margen mínimo

En Zamora capital el río se mantiene en niveles altos, con zonas bajas ya anegadas y paseos fluviales inutilizados. El comportamiento del Duero aquí es más lento que en Toro, pero igualmente condicionado por la saturación del terreno y por el estado de los embalses.

El río no está creciendo de forma explosiva, pero tampoco baja. La sensación general es de estabilidad frágil, en la que cualquier nuevo episodio de lluvia puede generar un repunte.

Y ese episodio llega el miércoles.

 El miércoles, día clave del episodio

La previsión meteorológica anuncia nuevas precipitaciones a mitad de semana. El problema no es solo la lluvia en sí, sino el estado previo del sistema:

Suelos saturados

Ríos secundarios activos

Escasa capacidad de absorción

Caudales todavía altos

En este contexto, el Guareña podría volver a reaccionar con rapidez, lo que prolongaría el nivel alto en Toro y trasladaría una nueva onda de crecida hacia Zamora entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves.

 Previsión hidrológica razonable

Sin existir aún una predicción oficial cerrada, el análisis del comportamiento del río en episodios similares permite dibujar un escenario probable:

Toro podría mantenerse en nivel rojo o repuntar ligeramente si las lluvias son intensas

Zamora podría registrar un nuevo pico entre miércoles noche y jueves

Los caudales podrían moverse en una horquilla aproximada de:

1.250–1.350 m³/s si las lluvias son importantes

1.150–1.250 m³/s si son moderadas

No sería un episodio extraordinario en términos históricos, pero sí suficiente para mantener cortes puntuales, anegamientos y vigilancia continua.

 Un río que sigue avisando

El Duero no está desbordado en términos excepcionales, pero sí muestra la fragilidad del equilibrio actual. El tren de borrascas ha dejado claro que la provincia sigue siendo muy sensible a los episodios encadenados de lluvia, especialmente cuando entran en juego ríos secundarios como el Guareña.

La clave ahora es el miércoles.

Si la lluvia entra con fuerza, el episodio no habrá terminado.
Si es moderada, el sistema podría empezar a relajarse.
Mientras tanto, Toro vigila y Zamora espera.