Dos menores identificados por un nuevo ataque vandálico a la muralla de Zamora
El Ayuntamiento de Zamora ha informado de un nuevo acto vandálico contra el patrimonio histórico de la ciudad, ocurrido en la muralla a la altura de la calle La Vega. Los hechos, detectados en la noche de ayer, han quedado ya subsanados por el servicio municipal de limpieza, que volvió a actuar con rapidez para eliminar las pintadas.
Según ha explicado el concejal Pablo Novo, lo más destacable de este suceso ha sido, una vez más, la eficacia de la colaboración ciudadana. Gracias a los avisos recibidos, la Policía Municipal logró identificar a dos menores de 15 años como presuntos autores de las pintadas, tanto en la muralla como en distintos puntos cercanos.
Los hechos se iniciaron tras un primer aviso ciudadano que alertaba de la presencia de menores realizando pintadas en la calle Valderey. Los agentes localizaron grafitis recientes en el número 18 de la calle Remedios, aún con fuerte olor a pintura. En ese lugar fueron identificados dos menores, quienes reconocieron la autoría de los hechos. La Policía informó de inmediato a los padres y tramitó una denuncia administrativa por infracción de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana.
Posteriormente, se recibió una segunda llamada ciudadana alertando de nuevas pintadas de color rojo en la calle La Vega, junto a la muralla y cerca de una zona de desprendimiento balizada. Los mismos menores reconocieron también ser responsables de estas pintadas, lo que refuerza la importancia de poder acreditar que se trata de los mismos autores para, en su caso, valorar la imputación de un delito contra el patrimonio histórico.
Desde el Ayuntamiento se ha subrayado la gravedad de este tipo de actos cuando afectan a bienes protegidos, recordando que no se trata de simples pintadas en fachadas comunes, sino de atentados contra el patrimonio histórico de la ciudad. En estos casos, las sanciones pueden ser muy superiores a una simple multa administrativa, como ya ocurrió en precedentes recientes, entre ellos las pintadas en la iglesia de San Vicente o en Santa María de la Nueva, que también fueron eliminadas en menos de 24 horas.
El Consistorio ha mostrado su preocupación por el repunte de actos vandálicos en las últimas semanas, que incluyen no solo pintadas, sino también el robo de plantas en nuevas infraestructuras urbanas. No obstante, ha querido destacar especialmente la “agilidad pasmosa” de los servicios municipales de limpieza y la rápida actuación policial, que permiten minimizar el impacto de estos daños, aunque supongan una pérdida de tiempo y de recursos públicos.
En cuanto a la posibilidad de instalar más cámaras de vigilancia, el Ayuntamiento ha reiterado que no es una solución eficaz ni legalmente viable para este tipo de situaciones. Según la Policía Municipal, las cámaras están destinadas fundamentalmente al control del tráfico y no sustituyen a la herramienta más efectiva: la llamada inmediata de la ciudadanía, que permite a los agentes personarse en pocos minutos e intervenir con rapidez.
Por último, el Ayuntamiento ha vuelto a hacer un llamamiento a los vecinos para que avisen de inmediato ante cualquier comportamiento sospechoso, insistiendo en que la colaboración ciudadana sigue siendo la mejor defensa para proteger el patrimonio histórico de Zamora.