Un domingo de Carnaval diferente; Sanabria se viste de blanco y Peces se llena

Nieve en Sanabria _23
El Carnaval también se ha vivido en Sanabria, aunque aquí los disfraces los ha puesto la naturaleza.

El blanco sanabrés ha sido el gran protagonista de la jornada, con cientos de visitantes acercándose hasta la zona de la Laguna de los Peces para disfrutar de un paisaje plenamente invernal.

Desde primera hora, el parking de la laguna se fue llenando y la carretera permaneció abierta, facilitando la subida a un enclave que volvió a convertirse en uno de los destinos preferidos del fin de semana. A pesar del viento y de una sensación térmica que en la cumbre llegaba a rondar los -8ºC, la jornada dejó imágenes de familias, trineos y muñecos de nieve repartidos por la explanada.

Frío arriba, vida abajo

En lo alto, el frío apretaba, pero en cuanto el sol aparecía y uno buscaba resguardo del viento, el paisaje invitaba a quedarse. La Laguna de los Peces ofrecía una estampa majestuosa, completamente blanca, con ese silencio propio del invierno que solo se rompe con las risas de los niños y el crujir de la nieve.

Mientras tanto, el movimiento se trasladaba también a los pueblos del entorno. San Martín de Castañeda volvió a registrar restaurantes llenos y ambiente en sus calles, confirmando que la nieve sigue siendo uno de los mejores reclamos turísticos de la comarca en invierno.

Un paisaje entre luces y sombras

No todo es postal perfecta. Las laderas ennegrecidas por los incendios recuerdan todavía heridas recientes en el paisaje, pero frente a ellas los cañones del Tera y del Forcadura siguen ofreciendo una imagen espectacular, dejando caer su deshielo hacia el Lago, alimentando ese sistema natural que define Sanabria.

El Tera baja con buen caudal, aunque lejos de los niveles de jornadas anteriores, señal de que el ciclo invernal avanza hacia una nueva fase.

El invierno resiste… pero la primavera asoma

La nieve ha regalado un domingo de Carnaval distinto, de paseo, trineo y hostelería llena. Ahora solo queda esperar al deshielo, a que el paisaje cambie de color y a que comiencen a asomar los primeros avisos de la primavera.

Sanabria sigue demostrando que cada estación tiene su momento.
Y el invierno, cuando quiere, todavía sabe llenar la montaña.