El ramo de Navidad de Sanabria renace tras décadas de olvido
La tradicional costumbre del ramo de Navidad de Sanabria, a punto de desaparecer hace una década, vive hoy un “nuevo renacer”, según ha destacado la Asociación Criosanabria, que desde 2015 organiza el Concursu de Ramu de Ñavidá para recuperar y mantener esta singular tradición local.
En la edición de este año, el premio al Mejor Ramo de Navidad de Sanabria recayó en el Ayuntamiento de Robleda-Cervantes, con un ramo de tres metros de altura elaborado por Juan Francisco Rodríguez Oterino. Por su parte, el reconocimiento al Mejor Ramo de la Región de León fue para la Asociación Cultural Toros y Guirrios de Velilla de la Reina.
“El ramo leonés-sanabrés de Navidad es un ornamento de las fiestas que tiene presencia más constante en los límites de León, y que en Sanabria representa un símbolo de nuestras raíces rurales”, señaló el presidente de Criosanabria, Daniel Boyano. Según explicó, la tradición estuvo a punto de desaparecer durante el siglo XX debido a la despoblación del campo sanabrés y al auge de costumbres importadas, como el pino de Navidad.
El ramo se construye sobre un armazón de madera de forma triangular, semicircular o cuadrada, en el que se colocan velas que simbolizan los meses del año. Del mismo cuelgan ofrendas como lazos, hojas, hilos de lana, puntillas, bordados, rosquillas y frutas. El armazón se apoya en una vara vertical sobre una peana, mientras que al pie del ramo se colocan cestas con bullacas, fabones, castañas, bellotas y nueces.
La recuperación de los ramos se fundamenta en entrevistas realizadas en la década de 1990 y principios del siglo XXI a personas de edad avanzada, así como en piezas originales conservadas en Sanabria. Desde su reaparición, la tradición ha logrado atraer la participación de vecinos y asociaciones, consolidándose como un símbolo del patrimonio cultural y festivo de la comarca.