La lucha contra el abandono en Toro: la labor 'altruista' que deja 'corazones llenos de huellas'
Óscar Antón muestra el día a día de la 'Asociación de Voluntarios por los Animales Abandonados en Toro', una ardua tarea que compaginan con su vida, "cada uno tiene su tiempo"
Una lacra por la que hay que seguir luchando ya que "es necesario que la gente sea consciente de que son seres vivos, que no hay que maltratarlos; que necesitan hogares"
España encabeza la lista de abandono de animales. Un tipo de maltrato tipificado como delito. Los factores suelen ser diversos, entre los más comunes destacan las camadas no deseadas, el comportamiento animal o la pérdida de interés. Pero nada es justificable. Los que acaban en la calle frecuentemente terminan desnutridos o atropellados, hasta que aparecen ángeles con forma de voluntarios para tenderles la mano cuando más indefensos se encuentran. Sirven de abrazo, de salvavidas y de abrigo en los momentos fríos. Ese es el día a día que ha querido plasmar el videógrafo, Óscar Antón, en su último trabajo 'Corazones llenos de huellas'.
Una jornada junto con la 'Asociación de Voluntarios por los Animales Abandonados en Toro' que "debería concienciar a la gente sobre el abandono animal y también de la importancia de la adopción". Un reportaje que quiere mostrar la importancia de "ayudar", como él lo hizo, sin recibir nada a cambio, solamente cariño y afecto. Los voluntarios trabajan diariamente para atender a todos los que habitan en este espacio, "varios perros, pero sobre todo, gatos". Una ardua tarea que compaginan con su vida, "cada uno tiene su tiempo, lo hacen de forma altruista".
Un refugio que "debería ser mejor", que tiene necesidades, que "tendría que ser más adecuado, pero son los medios que tienen. No pueden hacer otra cosa. Económicamente no reciben las ayudas que deberían tener". Les sale del corazón, porque lo tienen 'lleno de huellas', dedican su tiempo libre a buscar el bienestar los animales que residen en este refugio de Toro. Mascotas que alguien decidió dejar a su suerte y que, por suerte, encontraron esperanza. Y buscan una segunda oportunidad, "necesitan que haya adoptantes". Que se les otorgue aquello que tanto necesitan; un hogar, una familia y amor infinito.
La mayoría son encontrados en la calle. Abandonados. Los dejan en la puerta del refugio "para que los recojan". Los voluntarios intentan acudir cada día, pero a veces no pueden. Necesitan más, más "manos para tener un lugar mejor". Con más personas, se podría ayudar a más animales que no tienen hogar y que solamente quieren cariño y amor. Un extra de solidaridad para este grupo de voluntarios que nació en 2015 con el objetivo de ayudar a aquellos que más lo necesitan. Pasearlos y atender sus necesidades son algunas de las funciones a realizar. Un pequeño gesto que llena el corazón de perros y gatos, también el de los amantes por los animales. Ellos mismos reconocerán la labor.
Una lacra por la que hay que seguir luchando ya que "es necesario que la gente sea consciente de que son seres vivos, que no hay que maltratarlos; que necesitan hogares". La falta de conciencia social suele ser una consecuencia clave en el abandono de los animales, especialmente en el bienestar del animal. Un animal requiere atención y cuidados que en la mayoría de los casos implica gastos que hay que asumir. Hay que estar dispuesto a asumir futuros inciertos y asegurar que el animal nunca sea considerado un estorbo.
El estreno del documental en Toro fue un éxito. El público lloró. Se emocionó. Sintió la pena de los abandonos y el amor de los voluntarios. La pasión y el desinterés que hay detrás. Diez minutos de historias para cambiar el chip, para proteger a los más vulnerables, para frenar el abandono de aquellos que nunca te dejarían. Un vídeo que "te removerá la conciencia".