La N-122 entre Zamora y Portugal, al borde del colapso: más de una docena de siniestros en una semana por el deterioro de la carretera
Vecinos y autoridades de Aliste denuncian el estado “tercermundista” del tramo entre Guimaré y la frontera portuguesa y reclaman al Ministerio de Transportes una actuación urgente y la conversión en autovía.
La comarca de Aliste vive una situación límite ante el grave deterioro de la carretera N-122 en el tramo comprendido entre Zamora y la frontera con Portugal. En apenas una semana se han registrado más de una docena de siniestros provocados por los numerosos baches, socavones y deformaciones que afectan a la vía, especialmente entre Guimaré y el Puente Internacional de San Martín del Pedroso.
Autoridades locales, vecinos y usuarios portugueses advierten de que este corredor internacional se ha convertido en un auténtico “camino de la muerte”. Las críticas se dirigen al Ministerio de Transportes por la falta de mantenimiento y por no haber ejecutado la prometida conversión en autovía, una infraestructura considerada estratégica para la conexión entre España y Portugal.
Los puntos más peligrosos se concentran entre Gallegos del Río y Fornillos de Aliste, donde, según denuncian los conductores, incluso circulando a 20 kilómetros por hora resulta imposible esquivar los baches. Los daños materiales afectan tanto a turismos como a vehículos pesados, aunque el riesgo es especialmente elevado para los motoristas, que se enfrentan a un trazado en el que una caída puede tener consecuencias fatales.
Pese a algunos trabajos puntuales de bacheo, la carretera continúa presentando un estado muy degradado. Los vecinos califican la situación de “tercermundista” y señalan que incluso en el casco urbano de Alcañices se han contabilizado una decena de baches de gran tamaño.
Las asociaciones vecinales alertan de que, sin una intervención urgente y de calado, es cuestión de tiempo que se produzcan víctimas mortales. Los habitantes de la zona acusan al Gobierno de “irresponsabilidad total” por permitir que una carretera de carácter internacional presente un estado peor que muchos caminos rurales y reclaman una actuación inmediata que garantice la seguridad vial y reactive el proyecto de autovía, largamente aplazado.