De un edificio inutilizado a una oportunidad para fijar población en este pueblo de Zamora
Aunque el verano trajo consigo un breve respiro con un chiringuito y el teleclub ofrecía un refugio limitado, faltaba un espacio permanente para el encuentro y la socialización de los vecinos. Es entonces cuando 'La buena moza' hace su entrada triunfal, respondiendo al clamor de los vecinos por un lugar donde disfrutar y charlar
En el tranquilo pueblo de Castronuevo de los Arcos, un rayo de esperanza y renovación brilla con fuerza en forma de 'La buena moza'. Este acogedor bar, con su amplio patio en las antiguas escuelas, ha surgido como un faro de unión gracias al arduo trabajo del ayuntamiento y también de una pareja de Madrid que ha regresado a sus raíces para revitalizar este rincón de Zamora.
Desde enero de 2022, la ausencia de bares en el pueblo había dejado un vacío en el corazón de los vecinos. Aunque el verano trajo consigo un breve respiro con un chiringuito y el teleclub ofrecía un refugio limitado, faltaba un espacio permanente para el encuentro y la socialización. Es entonces cuando 'La buena moza' hace su entrada triunfal, respondiendo al clamor de los vecinos por un lugar donde disfrutar y charlar.
Este nuevo establecimiento no es solo un bar; es un símbolo de vida y vitalidad para los pequeños municipios. Con su ambiente acogedor y su atmósfera cálida, este negocio se ha convertido en el epicentro de la vida social en Castronuevo de los Arcos. Aquí, las risas llenan el aire, las amistades se forjan y los lazos se fortalecen con cada encuentro.
Un proyecto de vida que va mas allá de un simple negocio. Una misión de amor por la tierra. Con cada taza de café servida y cada sonrisa compartida, están tejiendo una red de solidaridad y apoyo que trasciende las paredes del local y se extiende por todo el pueblo.