Exigen una reforma urgente y profunda del sistema de acceso a la docencia pública no universitaria

Oposiciones maestros. Imagen de archivo
STECyL-i y STEs-Intersindical reclaman un acceso justo y transparente a la docencia pública y denuncian el modelo actual como obsoleto e ineficaz

Ante la publicación de las convocatorias de los procesos selectivos docentes para 2026, el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza – Intersindical de Castilla y León (STECyL-i) ha expresado su rechazo frontal al modelo actual de concurso-oposición, considerado obsoleto e injusto. La organización exige al Ministerio de Educación y Formación Profesional la apertura inmediata de un proceso de diálogo para abordar una reforma integral del acceso a la función pública docente no universitaria.

El sistema vigente, anclado en el Real Decreto 276/2007, ha demostrado ser ineficaz y generador de desigualdad, según los sindicatos. Se critica que el modelo actual no garantiza los principios constitucionales de mérito, capacidad, igualdad, publicidad y objetividad, provocando frustración tanto en el personal interino como en los aspirantes que acceden por primera vez. Además, denuncian que, pese a haberse anunciado la creación de un grupo de trabajo para su revisión, el Ministerio no ha activado las negociaciones, lo que indica que las oposiciones de 2026 se celebrarán bajo un modelo caduco.

STECyL-i describe un sistema en crisis estructural, con temarios desfasados, falta de objetividad en las pruebas —especialmente prácticas y orales— y alta discrecionalidad de los tribunales. La inestabilidad normativa y los errores recurrentes en las convocatorias vulneran la igualdad de oportunidades y convierten el acceso en un proceso injusto. Se alertan además plazas desiertas y desequilibrios entre colectivos, evidenciando que el sistema no asegura ni la estabilidad del personal interino ni la renovación de nuevas generaciones de docentes.

Frente a esta situación, los sindicatos reclaman la convocatoria urgente de una mesa de negociación para implementar un modelo estable, previsible y moderno, con pruebas que evalúen competencias reales, rúbricas públicas homogéneas y un equilibrio que reconozca la experiencia del personal interino sin cerrar la entrada a nuevos docentes.

En palabras de STECyL-i:

«No podemos aceptar otro año más un sistema que hace aguas por todos lados. Los errores son constantes, las pruebas no evalúan lo que debe saber hacer el personal docente y la inseguridad entre las personas opositoras es máxima. Exigimos una negociación urgente para una reforma que el sector lleva años reclamando. La educación pública necesita un sistema de acceso moderno, justo y estable, a la altura de su importancia social».