Doce uvas, doce deseos y un reloj que no perdona: así despedimos el año
Falta solo unas horas para Nochevieja y, como manda la tradición, en millones de hogares ya está todo preparado para uno de los momentos más esperados del año, comer las 12 uvas que marcarán el comienzo del nuevo año 2026.
Porque sí, despedir el año en España no se entiende sin un racimo en la mano, el reloj sonando y esa mezcla de ilusión, nervios y risas mientras intentamos no atragantarnos.
¿Por qué 12 uvas?
El ritual tiene lugar este 31 de diciembre a medianoche, justo cuando el reloj comienza a marcar las campanadas. Según la tradición, hay que comer una uva por cada campanada, simbolizando un deseo, una esperanza o un propósito para cada uno de los 12 meses del año.
Si consigues comerlas todas a tiempo, la recompensa es un año lleno de buena suerte, prosperidad y felicidad. Al menos, eso dice la tradición… aunque todos sabemos que a veces la suerte empieza simplemente en no quedarse con la uva número once atascada.
Atención a los cuartos (que no cuentan)
Antes del gran momento, el reloj lanza una advertencia: los cuatro cuartos. No cuentan como campanadas, pero sirven para avisar de que el momento clave se acerca.
Después, llegan las 12 campanadas reales, una tras otra, y con cada sonido toca comer una uva al ritmo del reloj. No vale adelantarse ni quedarse atrás: el desafío es seguir el compás sin perder la sonrisa.
En casa o en la plaza
Esta tradición puede vivirse de muchas maneras.
Hay quienes la disfrutan en casa, rodeados de la familia, tras la clásica cena de fin de año. Y otros prefieren hacerlo en la calle, compartiendo el momento con miles de personas.
Entre todas las plazas, la Puerta del Sol de Madrid se lleva el protagonismo como el escenario más icónico del país, donde cada año la expectación se vive a lo grande y las campanadas se siguen casi con devoción.
Un ritual que une
Más allá de su origen o de si se cumplen o no los deseos, las 12 uvas siguen siendo un ritual que une generaciones, arranca risas y marca, de una forma muy nuestra, el inicio de un nuevo año.
Así que mañana, cuando suenen las campanadas y empiece 2026, recuerda: uvas preparadas, deseos en mente… y a masticar rápido. ¡Feliz Año Nuevo!