El sector forestal de Castilla y León alerta: “Estamos perdiendo un recurso que podría generar miles de empleos”
La Mesa Intersectorial de la Madera (Mimcyl) se reunió este martes en Valladolid para abordar la situación crítica que atraviesa la industria forestal de Castilla y León, la comunidad con mayor potencial forestal de España. Según los representantes del sector, existe un superávit de madera inmovilizada por falta de gestión, mientras se sigue importando madera de otras regiones que han sabido aprovechar sus recursos.
Los miembros de la Mimcyl advierten que, si no se toman medidas urgentes y concretas, Castilla y León corre el riesgo de perder capacidad industrial en un territorio donde la industria forestal es una de las pocas oportunidades de generar riqueza.
El colectivo ha anunciado que se reunirá en las próximas semanas con todos los grupos políticos para trasladarles el potencial del sector y las oportunidades de crecimiento, que incluyen la creación de más de 5.000 puestos de trabajo directos y la revitalización de los núcleos rurales.
Entre las principales demandas de la Mimcyl destacan la unificación administrativa, creando una interlocución transversal que derive en una Consejería propia dedicada al Desarrollo Rural y la Bioeconomía/Forestal; la reforma de la Ley Agraria 01/2014, que permita movilizar el 50 % de la superficie forestal privada, superar el minifundismo y garantizar el uso legal y eficiente de maquinaria; la financiación específica, con más recursos europeos en el PEPAC/FEADER para modernizar la cadena de suministro y compensar la falta de mano de obra; y el impulso a la demanda interna, mediante bonificaciones para la construcción en madera en entornos rurales y el uso obligatorio de biomasa en edificios públicos.
El colectivo denuncia que estas medidas ya estaban contempladas en el Plan de Movilización de la Madera de 2015, aprobado por las Cortes, pero que su desarrollo se encuentra estancado. “Si solo se aplicaran, cambiarían radicalmente el futuro del sector”, aseguran desde Mimcyl, recordando que actualmente más de 13.000 empleos dependen directamente del sector forestal-madera.
Los representantes del sector también alertan sobre las escasas ayudas de la Junta de Castilla y León a los propietarios forestales y el desmantelamiento progresivo de los servicios territoriales, que generan debilidad estructural y limitan la gestión eficiente de los recursos.
A pesar de las dificultades, la Mimcyl pone el foco en las enormes potencialidades de Castilla y León, que cuenta con el mejor centro tecnológico de la madera de España, y subraya que el desarrollo del sector es clave para fijar población, fomentar la bioeconomía y prevenir incendios y plagas, especialmente en el medio rural, donde se concentra el 90 % de la industria forestal-madera.