COAG anuncia movilizaciones contra el acuerdo UE-Mercosur por su impacto “demoledor” en el campo de Castilla y León

Manifestación de archivo de COAG en Boya y Sagallos
La organización agraria alerta de pérdidas de precios y mercados en seis sectores estratégicos y cifra en 2.700 millones de euros anuales el daño al bovino español

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha anunciado que esta misma semana fijará un calendario de movilizaciones en Castilla y León contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al considerar que tendrá consecuencias “muy graves” para el sector agroalimentario regional. Según la organización, al menos seis producciones estratégicas —vacuno, porcino, maíz, remolacha, miel y avicultura de carne— se verán directamente perjudicadas por la entrada de alimentos procedentes del Cono Sur con escasos aranceles y menores exigencias sanitarias.

COAG critica que Bruselas haya dado luz verde al acuerdo en un contexto internacional complejo y sostiene que el sector agrario ha sido “la moneda de cambio” para beneficiar a otras industrias como la automovilística, la farmacéutica, la textil o la construcción. La organización lamenta, además, la posición del Gobierno español, al que reprocha no haber defendido con firmeza los intereses del campo, a diferencia de otros países europeos como Francia o Italia.

En el caso del vacuno, COAG advierte de un impacto económico de hasta 2.700 millones de euros anuales en el conjunto de España, con especial incidencia en Castilla y León, primera comunidad productora. Un estudio de la organización señala que el contingente de 99.000 toneladas de carne de vacuno libre de aranceles equivaldría a la entrada repentina de dos millones de vacas nodrizas en el mercado europeo, lo que podría provocar la expulsión de miles de ganaderos.

La organización agraria denuncia también una competencia desleal derivada de los distintos estándares de producción. En los países de Mercosur, recuerdan, siguen permitidos tratamientos con antibióticos, hormonas de crecimiento o fitosanitarios prohibidos desde hace décadas en la UE. En este sentido, COAG cita antecedentes de sanciones a empresas cárnicas brasileñas por comercializar carne adulterada y recuerda que, en su día, varios países suspendieron las importaciones procedentes de Brasil.

El impacto se extendería a otros cultivos clave. En el caso del maíz, Castilla y León produce alrededor de 1,4 millones de toneladas anuales, una cifra que podría verse presionada a la baja en precios por la llegada de grano sudamericano. Algo similar ocurriría con los cerca de seis millones de toneladas de cereales de invierno, principalmente trigo y cebad,  que produce la Comunidad, al facilitarse el acceso al mercado europeo de grandes exportadores como Argentina y Brasil.

La remolacha azucarera es otro de los sectores señalados. Aunque la producción regional ha oscilado en los últimos años, COAG advierte de un “daño irreversible” por la competencia del potente sector azucarero brasileño, basado en gran parte en caña de azúcar transgénica. En porcino, el acuerdo supondría un cambio radical: de unas importaciones prácticamente inexistentes a un escenario de fuerte incremento, en un contexto en el que Brasil es el cuarto productor mundial y Castilla y León genera más de 649.000 toneladas de carne de cerdo al año.

También la avicultura de carne, con una producción regional cercana a las 142.000 toneladas anuales, y la miel, uno de los productos emblemáticos de la Comunidad, quedarían expuestas. En este último caso, el acuerdo prevé un contingente inicial de 45.000 toneladas libres de arancel, que se introducirá de forma progresiva, frente a un arancel actual del 17,3 % para la miel de terceros países.

COAG recuerda que el propio COPA-COGECA, organización que agrupa a agricultores y cooperativas europeas, ha advertido de que el acuerdo facilitará la entrada de productos que no cumplen las normas comunitarias en materia de fitosanitarios, bienestar animal o legislación laboral. Ante este escenario, la organización agraria trabaja en un acuerdo de unidad de acción con otras entidades representativas y llama a una respuesta conjunta para defender el futuro del campo de Castilla y León.