El Centro de cría del urogallo en Castilla y León: un referente europeo en conservación y ciencia aplicada
El centro de cría en cautividad del urogallo situado en Valsemana (León) se ha consolidado como uno de los principales polos de investigación aplicada a la conservación de especies amenazadas en Europa. La Junta de Castilla y León, en colaboración con el INIA-CSIC y la Universidad de Ciencias Ambientales y de la Vida de Breslavia (Polonia), ha logrado situar este proyecto en la vanguardia científica internacional, con publicaciones en revistas especializadas como Journal of Zoo Biology y Animal Reproduction Science.
El último estudio publicado confirma un avance de especial relevancia: la inseminación artificial incrementa de forma significativa la fertilidad frente a las cópulas naturales no controladas, alcanzando los mejores resultados cuando se sincroniza con la ovulación de las hembras. Este hallazgo refuerza la eficacia de las técnicas de reproducción asistida aplicadas a la conservación del urogallo cantábrico y pirenaico, dos poblaciones en situación crítica.
En paralelo, otra investigación reciente ha puesto el foco en la excelente salud reproductiva de los ejemplares mantenidos en Valsemana, destacando que presentan características morfofuncionales y una integridad del ADN espermático superiores a las registradas en algunas poblaciones centroeuropeas. Este dato refuerza el valor biológico del stock reproductor gestionado en el centro, clave para los programas de recuperación de la especie.
Uno de los avances más significativos del programa es la constatación, por primera vez a nivel internacional, de que la viabilidad espermática en hembras sometidas a inseminación artificial puede prolongarse hasta 21 días, un margen temporal que abre nuevas posibilidades para la planificación reproductiva. Asimismo, el uso del crioprotector DMSO ha demostrado una protección parcial de los espermatozoides durante procesos de congelación, reduciendo el daño celular y mejorando las opciones de conservación genética.
El centro de Valsemana ha logrado además completar su stock reproductor antes de lo previsto, con un total de 40 hembras y 20 machos procedentes de las poblaciones cantábrica y pirenaica, incluyendo ya los primeros ejemplares fruto del cruzamiento entre ambas.
En la última campaña reproductiva se incubaron 105 huevos, con una tasa de fertilidad del 97 %, de los cuales eclosionaron 90 y sobrevivieron 76 pollos, lo que supone un 84,4 % de supervivencia, cifras que reflejan la consolidación técnica del programa.
La actividad del centro no se limita al ámbito experimental. El equipo técnico ha reforzado la divulgación científica mediante jornadas locales y participación en congresos internacionales, además de establecer colaboraciones con instituciones de referencia como el Instituto Roslin del Reino Unido, especializado en biotecnología reproductiva.
En la actualidad, los ejemplares del centro han iniciado el comportamiento reproductor propio de la temporada, con los machos mostrando ya los primeros signos de actividad de cortejo, un indicador biológico clave en la evolución del ciclo anual de cría.