VÍDEO | Los Carucheros vuelven a sonar en Sesnández para celebrar el Año Nuevo

Los Carucheros de Sesnández de Tábara _8
Jóvenes del pueblo, ataviados con trajes tradicionales, máscaras, cencerras, cencerrones, tenazas y carracas, recorren las calles el 1 de enero pidiendo el aguinaldo

Sesnández de Tábara ha celebrado la llegada del Año Nuevo 2026 con una de sus tradiciones más ancestrales y singulares: los Carucheros, una mascarada de invierno que, con el estruendo de cencerros y cencerrones, rompió el silencio invernal y llenó de alegría el entorno de las Tres Sierras.

Con esta celebración, la localidad se suma al calendario festivo tradicional de la comarca, poniendo en valor una historia que se remonta a su fundación oficial el 6 de abril de 1471.

El origen de los Carucheros pervive en la memoria de los vecinos más ancianos de Sesnández, quienes recuerdan que antiguamente salían tanto el día de Año Nuevo como en el Antruejo (Martes de Carnaval). Eran tres personajes y se elegía por sorteo entre los mozos quién los representaba. Durante su recorrido pedían el aguinaldo, que posteriormente se repartía entre los jóvenes para celebrar una cena comunitaria.

Hoy en día, los Carucheros siguen siendo una de las mascaradas de invierno más singulares de la provincia de Zamora. Jóvenes del pueblo, ataviados con trajes tradicionales, máscaras, cencerras, cencerrones, tenazas y carracas, recorren las calles el 1 de enero pidiendo el aguinaldo. En Carnaval, la fiesta se repite con un tono más desenfadado: los Carucheros vuelven a tomar las calles y, antes de la merienda popular, “engarrotan” con sus tenazas a mozos, mozas y vecinos que se cruzan en su camino, convirtiéndolos en protagonistas involuntarios de sus diabluras.

La salida de los Carucheros tuvo lugar en las antiguas escuelas de la localidad. Al finalizar el desfile, se ofreció una merienda popular para todos los asistentes, poniendo el broche festivo a una jornada que aunó historia, tradición y convivencia vecinal.