Sayago vuelve a salir a la calle para exigir una sanidad pública digna en el medio rural

ZBS Sayago
Los concentrados defendieron la sanidad pública como un pilar fundamental de cohesión social, destacando su papel para garantizar el acceso universal a la atención sanitaria con independencia del lugar de residencia o la situación económica

Los vecinos de la comarca de Sayago han vuelto a concentrarse un sábado más para reclamar mejoras en la sanidad pública, alcanzando ya las 212 movilizaciones consecutivas. Una protesta sostenida en el tiempo con la que buscan denunciar las carencias asistenciales que, aseguran, siguen afectando a los pueblos de la zona.

Durante la concentración, los participantes reiteraron la necesidad de poner en marcha la prometida Unidad de Ictus en la provincia de Zamora, así como la ampliación de la plantilla de neurólogos y la dotación de medios materiales suficientes para garantizar su funcionamiento. En este sentido, criticaron que se realicen anuncios “que desde el inicio parecen inalcanzables”.

Asimismo, los vecinos denunciaron lo que consideran otro incumplimiento: la posible ausencia de un helicóptero sanitario en la provincia. A su juicio, la escasez de medios y personal hace prever que esta promesa no llegará a materializarse, pese a haber sido anunciada en el ámbito político.

Los concentrados defendieron la sanidad pública como un pilar fundamental de cohesión social, destacando su papel para garantizar el acceso universal a la atención sanitaria con independencia del lugar de residencia o la situación económica. Por ello, insistieron en la necesidad de reforzar los servicios en el medio rural.

Entre sus principales reivindicaciones, solicitaron que los médicos vuelvan a pasar consulta periódica en todos los municipios, independientemente del número de tarjetas sanitarias, ya que en muchos casos se ha pasado de consultas semanales a mensuales. También reclamaron horarios estables y públicos en los consultorios, así como la eliminación del sistema de cita previa en aquellos pueblos donde no resulta necesario.

Los vecinos recordaron que el derecho a la sanidad pública está recogido en la Constitución Española de 1978 y subrayaron que vivir en zonas rurales no debe implicar una merma en los derechos. “No somos ciudadanos de segunda”, reivindicaron.

Además, advirtieron de que la pérdida de servicios públicos contribuye al aumento de la despoblación, generando un impacto negativo a nivel social, económico y medioambiental en las comarcas rurales.

Finalmente, los manifestantes quisieron reconocer el trabajo del personal sanitario, al tiempo que insistieron en la necesidad de contar con plantillas suficientes y bien organizadas. Con todo, reafirmaron su compromiso de continuar con las movilizaciones semanales para defender una sanidad pública de calidad en el medio rural.