Ni ‘el Sombrerero Loco’ pudo parar el tiempo en el Carnaval de Santibáñez de Tera

Carnaval Santibáñez de Tera
Vecinos de todas las edades se dieron cita para compartir una tarde en la que no faltaron disfraces originales, humor y mucha complicidad, demostrando una vez más que cuando el pueblo se une para celebrar, la imaginación no tiene límites

Santibáñez de Tera volvió a demostrar este pasado sábado que cuando llega el Carnaval, el pueblo se entrega por completo a la fiesta. Decenas de vecinos se dieron cita en el Ayuntamiento para disfrutar de una tarde marcada por la imaginación, el humor y, sobre todo, por las ganas de compartir un buen rato entre todos.

Desde los más pequeños hasta los adultos, nadie quiso perderse la celebración. Entre los disfraces infantiles destacaron una pequeña vaquita, varios caracoles, princesas y un torero que arrancaron sonrisas entre los asistentes. En el plano adulto no faltaron ninjas dispuestas a hacer alguna que otra “13-14”, así como dos simpáticos pollos que parecían listos para poner huevos en cualquier momento. También hubo varios policías preparados para detener —o al menos intentarlo— si surgía algún contratiempo.

El ingenio estuvo muy presente en cada rincón del salón. Dos vacas acompañadas de su pequeño ternero llamaron la atención del público, mientras que dos botellas de Jägermeister aseguraban que nadie pasara sed, convirtiéndose en uno de los disfraces más comentados de la tarde. Entre bromas, un participante caracterizado de árabe aseguraba que no dejaría ni una gota, ya que la comida ofrecida por el Ayuntamiento no podía consumirla por motivos religiosos.
Ni siquiera la artista con su gran pincel logró convencer al jurado, y tampoco lo consiguió el particular “hombre del tiempo”, inspirado en el Sombrerero Loco de Alicia en el País de las Maravillas, que no pudo detener el reloj ni traer de vuelta a los dinosaurios en pleno 2026.

El premio al mejor disfraz en la categoría de adultos fue finalmente para un gánster clásico, impecablemente ataviado con traje oscuro y sombrero, junto a su elegante acompañante de estilo cabaré, que conquistaron al jurado con su puesta en escena y caracterización.