La fiesta de San Antonio reúne generaciones en Domez
Domez de Alba volvió a celebrar un año más la fiesta de San Antonio siguiendo la tradición de antaño, en unas jornadas marcadas por la participación vecinal y el respeto a las costumbres heredadas.
Los actos comenzaron en la víspera, el viernes día 16, cuando a partir de las seis de la tarde los mayordomos de este año —José Manuel González Teso, Manuel Antonio Fernández Fernández y Manuel Zurdo Zarza— recorrieron casa por casa todo el pueblo para recoger las ofrendas que los vecinos quisieron donar al santo, tal y como manda la tradición.
El día grande, la iglesia parroquial de San Justo y Pastor acogió los oficios religiosos con una misa solemne y responso oficiados por el sacerdote José Alberto Sutil Lorenzo. Al acto asistieron numerosas mujeres ataviadas con la indumentaria tradicional alistana, recordando el modo en que antiguamente se veneraba a San Antonio en la localidad.
Durante décadas, esta festividad fue una fecha muy señalada para las familias, que pasaban ante la imagen del santo, situada frente al Sagrario, para recibir la bendición. Aunque hoy en día en muchos pueblos ya no queda ganado vacuno, en Domez de Alba se mantiene la costumbre de bendecir los animales domésticos que aún conservan las familias, principalmente las mansas burras de la raza zamorano-leonesa.
Tras la misa, la Plaza Mayor fue escenario de una concurrida y animada subasta de las ofrendas recogidas, que fue dirigida por Enrique Ferrero Carbajo y contó con la participación activa de los asistentes.
Los actos continuaron por la tarde en las antiguas escuelas, donde vecinos y visitantes disfrutaron de un animado tardeo con degustación de limonada y bailes al son de las dulzainas. La jornada se prolongó hasta la noche con la actuación de la disco móvil La Zona, en unos actos organizados por los mayordomos, la asociación cultural El Piélago y la comisión de fiestas de Domez de Alba.