Zamora entra en modo verano antes de junio: calor de hasta 35 grados
Zamora afronta desde mañana una de las semanas más calurosas de lo que llevamos de año y lo hará además en plena celebración de algunas de las romerías y festividades más importantes de la provincia. La Virgen de la Concha en La Hiniesta, el Cristo de las Batallas en Toro, la Santa Cruz en Fermoselle o la Virgen del Viso en la Tierra del Vino estarán marcadas este año por un ambiente prácticamente veraniego y una situación meteorológica que obliga también a mirar con preocupación al monte.
Porque el calor llega fuerte. Muy fuerte para finales de mayo.
Las previsiones de AEMET y los diferentes modelos meteorológicos apuntan a máximas que podrían alcanzar e incluso superar los 35 grados en amplias zonas de la provincia a lo largo de esta semana.
Una situación absolutamente anómala para estas fechas y que dispara automáticamente el riesgo de incendios forestales en una provincia especialmente sensible después de los dramáticos precedentes sufridos en la Sierra de la Culebra y otras zonas forestales zamoranas.
De hecho, la Junta de Castilla y León ya ha activado medidas extraordinarias por peligro de incendios ante un episodio meteorológico que AEMET califica con índices de riesgo “alto”, “muy alto” e incluso “extremo” en parte del territorio.
La semana comenzará todavía con cierta inestabilidad residual y posibilidad de tormentas aisladas por las tardes, especialmente mañana lunes y el martes en zonas del oeste provincial y áreas cercanas a Sanabria, Aliste o Sayago.
Y ahí estará precisamente una de las claves.
Porque el calor acumulado durante las horas centrales del día favorecerá la formación de nubes de evolución que podrían descargar chaparrones tormentosos muy localizados, acompañados incluso de aparato eléctrico, granizo puntual y rachas fuertes de viento.
Eso sí, las tormentas serán muy irregulares y no impedirán que el ambiente general sea plenamente veraniego.
Para las romerías y celebraciones previstas mañana, la previsión apunta a un día de muchísimo calor desde media mañana, con temperaturas que podrían moverse entre los 30 y los 33 grados en muchos puntos de la provincia y sensación térmica elevada especialmente en las horas centrales.
En La Hiniesta, donde miles de personas acompañarán a la Virgen de la Concha en una de las romerías más queridas por los zamoranos, se espera una jornada muy calurosa para caminar y permanecer al sol durante horas. Lo mismo ocurrirá en Toro con el Cristo de las Batallas o en Fermoselle con las celebraciones de la Santa Cruz.
La recomendación será clara: agua, sombra y protección solar.
Porque el episodio cálido no será puntual. Todo apunta a que las temperaturas seguirán muy altas durante buena parte de la semana, con noches además cada vez más templadas y mínimas claramente por encima de lo habitual para finales de mayo.
Y junto al calor aparece inevitablemente la preocupación por el fuego.
Monte seco, vegetación muy desarrollada tras las lluvias de primavera, viento cambiante y temperaturas disparadas forman un cóctel extremadamente peligroso para el campo zamorano. AEMET ya advierte de condiciones muy desfavorables para incendios forestales, especialmente en jornadas con viento sur y humedades muy bajas.
La provincia entra así de golpe en una situación más propia de julio que de mayo.
Las piscinas empiezan a llenarse, Ricobayo ya parece una playa en muchos momentos del día y las terrazas viven jornadas casi estivales. Pero Zamora sabe demasiado bien lo que significa combinar calor extremo, viento y monte seco.
Por eso esta semana será también una prueba de responsabilidad colectiva.
Porque mientras las romerías llenan caminos y pueblos de ambiente festivo, el campo zamorano vuelve a mirar al cielo con respeto. Mucho respeto.