VÍDEO | Trata sexual en Castilla y León y Madrid: desarticulada una red criminal con 11 detenidos

La operación libera a dos víctimas y destapa un entramado criminal con explotación de mujeres latinoamericanas, control violento y traslados forzados en clubes de Valladolid, Salamanca y Palencia
Policía Nacional durante el operativo
photo_camera Policía Nacional durante el operativo

La actuación de la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización criminal presuntamente dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, con epicentro operativo en varias provincias de Castilla y León y conexiones en Madrid. La operación se ha saldado con 11 detenidos y la liberación de dos víctimas, además de la intervención de documentación, dinero en efectivo, armas blancas y sustancias estupefacientes.

La red captaba a mujeres de origen latinoamericano en España mediante falsas promesas laborales, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad económica y familiar. Posteriormente eran trasladadas a distintos clubes donde eran obligadas a ejercer la prostitución bajo un estricto sistema de control, amenazas y restricciones de libertad.

En los registros practicados en las provincias de Valladolid, Salamanca y Palencia, los agentes intervinieron abundante documentación relacionada con la explotación, teléfonos móviles, armas blancas y cerca de 7.000 euros en efectivo, además de sustancias como speed y medicamentos para la disfunción eréctil distribuidos sin control sanitario.

La investigación se inició tras las declaraciones de dos víctimas que relataron los hechos a los agentes. A partir de sus testimonios, la policía pudo reconstruir la estructura de una organización criminal de origen principalmente dominicano, con un reparto jerarquizado de funciones entre captadores, responsables de clubes y encargados de los traslados entre provincias.

Las mujeres eran desplazadas de forma constante entre distintos establecimientos con el objetivo de dificultar su localización y la intervención policial. Una vez en los clubes, comprobaban que las condiciones reales no coincidían con lo prometido, quedando sometidas a jornadas que se prolongaban desde las 16:00 horas hasta las 05:00 de la madrugada, e incluso más si había demanda de clientes.

Según las pesquisas, los locales permanecían cerrados con llave durante el día, impidiendo cualquier salida libre, y las víctimas percibían menos del 50% de los beneficios obtenidos. En algunos casos, ni siquiera eran informadas previamente de las condiciones de explotación y eran forzadas directamente a ejercer la prostitución.

Los investigadores constataron un entorno de violencia, hostigamiento y control permanente, con episodios en los que las mujeres no recibían alimentación si no accedían a prestar servicios sexuales. La estructura operativa rotaba a sus miembros entre los distintos clubes para evitar la detección de la actividad ilícita.

La fase de explotación de la operación se desarrolló en mayo de 2026, con detenciones también en Madrid, donde se arrestó a parte de los integrantes de la red. En total, se realizaron cuatro entradas y registros en inmuebles vinculados a la organización.

Durante las inspecciones, los agentes hallaron un manual interno con instrucciones sobre el funcionamiento de los clubes y el control de las mujeres, incluyendo normas sobre la entrega de llaves de habitaciones, el cobro anticipado de servicios y la prohibición de salir con clientes fuera de los locales.

Las condiciones de habitabilidad detectadas en los establecimientos eran deficientes e insalubres, con suciedad acumulada, falta de higiene y presencia de insectos y trampas para roedores, según se desprende del informe policial.

La investigación también ha permitido identificar a más de un centenar de mujeres que habrían pasado por los clubes desde 2021, de las cuales un alto porcentaje se encontraba en situación administrativa irregular. El día de la intervención fueron localizadas 15 mujeres, ocho de ellas sin documentación en regla.

A los detenidos se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación sexual, delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, contra los derechos de los trabajadores, detención ilegal y contra la salud pública, mientras la investigación continúa abierta sin descartar nuevas detenciones.

La Policía Nacional mantiene activo el teléfono 900 105 090 y el correo trata@policia.es como canales confidenciales para la denuncia de este tipo de delitos.

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